Después de tres vuelos de cuatro horas sobre la selva de Campeche, en la península de Yucatán, México, se descubrió una fascinante ciudad perdida que aparentemente fue abandonada hace más de 1.000 años. Este hallazgo tuvo lugar durante un estudio arqueológico aéreo dirigido por Juan Carlos Fernández-Díaz, profesor adjunto de Ingeniería Civil en la Universidad de Houston.
Durante la última década, Fernández-Díaz ha sido un pionero en el uso de LiDAR, una tecnología aérea de detección y medición de distancias mediante luz, que ha permitido encontrar estructuras ocultas bajo la densa vegetación, incluyendo reliquias que pueden revelar pistas sobre antiguas civilizaciones perdidas.
Después de eso, los arqueólogos examinaron el sitio, denominado Ocomtún, durante un período de seis semanas en mayo y junio. Durante esta exploración, descubrieron estructuras que se asemejan a pirámides y que tienen una altura de 15,2 metros, así como cerámica y grabados que, según sus estimaciones, pertenecen al periodo Clásico Tardío de la civilización maya, datando aproximadamente entre los años 600 y 900 d.C.
Un avión perteneciente a la Universidad de Houston llevó el dispositivo de cartografía láser LiDAR, que fue responsable de descubrir la ciudad perdida ubicada sobre la bahía y la ciudad de Campeche, México. Juan Carlos Fernández-Díaz, profesor adjunto de Ingeniería Civil en la Universidad de Houston y coinvestigador en el Centro Nacional de Cartografía Láser Aerotransportada, comentó que aunque las imágenes generadas por el LiDAR mostraban algo asombroso, el verdadero descubrimiento se logró gracias a una exhaustiva investigación y exploración.
Después de que el LiDAR revelara la ubicación de las estructuras, el arqueólogo Ivan Šprajc, quien es investigador de la Academia Eslovena de Ciencias y Artes (ZRC SAZU), se encontró ante un nuevo desafío significativo cuando él y su equipo se dirigieron a inspeccionar la zona.