Una mujer confesó haber torturado a su hija por 18 meses consecutivos inyectándole cloro y jabón porque no podía amarla.
“No podía amar a mi hija, no podía abrigarme con ella”, dijo la fémina al Daily Mail.
La desalmada madre, que fue detenida en Estambul, aseguró que desde un mes de nacido decidió inyectarle los químicos a la pequeña.
“Desde que tenía un mes de edad, le inyecte lejía (cloro) y jabón líquido en las orejas, la nariz y el ombligo, hasta que comenzó a sangrar. Entonces la llevé al hospital para recibir tratamiento. Cuando la dejaron volver a casa, continué torturándola. Además la cortaba con una navaja en la cabeza, los ojos, las piernas, los brazos y el pecho”, agregó.
La mujer fue detenida y la pequeña se encuentra bajo el cuidado de su padre.