Paul Alexander, el hombre que vivió en un pulmón de acero por 70 años, murió dejando un legado de supervivencia y deseo de vivir.

La historia de Alexander sirvió de inspiración por siete décadas a varias personas del mundo que admiraban su deseo de vivir.

Según medios de comunicación, el hombre que vivió en un pulmón de acero falleció este lunes a sus 78 años de edad, de los cuales pasó 70 en el interior de la cápsula. 

La muerte de Paul la confirmó Christopher Ulmer, un organizador y activista por los derechos de los discapacitados, que creó una página GoFundMe para recaudar fondos.

El activista recordó cómo Alexander sobrevivió a la polio cuando tenía 8 años, pasando todo tipo de adversidad; entre estas vivir en el interior de una cápsula de metal.

A pesar de no poder tener una vida normal por su condición, logró graduarse de secundaria y la universidad, obteniendo el título universitario de abogado.

Vivir en el pulmón de metal no fue impedimento para hablarle al mundo de su experiencia y sobrevivencia, publicando varios libros que influyeron en la vida de cientos de personas.

Se detalló que el uso del pulmón de metal se debía a que no podía respirar por sí mismo, obligándolo a vivir por 70 años en el interior de la cápsula metálica.

Alexander también encontró el amor, y se casó con Kathy Gaines; quien se convirtió en un apoyo moral y físico para él.

En los últimos años, Alexander estuvo confinado en la máquina las 24 horas, su deterioro físico lo obligó a usar su pulmón de metal todo el día.

“Hago lo mismo que todo el mundo. Me despierto, me lavo la cara, me cepillo los dientes, me afeito, desayuno… Solo necesito un poco más de ayuda para hacerlo”, dijo hace unos meses Paul.