La administración Trump emitió una nueva prohibición que impide a ciudadanos chinos con visas estadounidenses participar en programas de la NASA, en medio de crecientes tensiones con China respecto a la supremacía en la carrera espacial.

Esta medida, anunciada el 11 de septiembre de 2025, refuerza la política de seguridad nacional del presidente estadounidense y marca un duro revés a la cooperación científica entre ambos países.

Bajo el argumento de proteger la tecnología espacial norteamericana y evitar el posible espionaje industrial, la orden ejecutiva limita el acceso de investigadores, estudiantes y trabajadores chinos a cualquier proyecto vinculado a la NASA.

Expertos en relaciones internacionales advierten que este veto puede obstaculizar avances conjuntos en exploración espacial y transferencia de conocimiento científico.

Impacto en la cooperación científica internacional

El alcance de la decisión afecta no solo a la ciencia espacial, sino también a la comunidad académica global.

Organizaciones universitarias y científicos han manifestado su preocupación por el posible aislamiento de Estados Unidos y la pérdida de talento internacional.

Países como China han respondido reforzando sus propios programas espaciales, mientras la competencia crece rápidamente.

Vale recordar que la colaboración internacional ha sido clave en proyectos como la Estación Espacial Internacional, pero la actual rivalidad geopolítica impone nuevas barreras.