El vicepresidente de EEUU, JD Vance, dejó clara la disposición de su país para avanzar en negociaciones con Irán.

Vance indicó que no se permitirán burlas ni actitudes desafiantes.

n declaraciones recogidas por, Vance enfatizó que tanto la seguridad nacional de EEUU como su credibilidad internacional están en juego en este proceso.

“Esperamos con ⁠interés la negociación. Creo que va a ser positiva”, dijo el alto funcionario.

Agregó que la gestión Trump espera con interés la negociación que ha sido condicionada por Irán.

Negociaciones y tensiones recientes 

Vance, uno de los políticos clave en la política exterior estadounidense, reiteró que es esencial llegar a acuerdos diplomáticos, pero también subrayó que el gobierno estadounidense reaccionará de manera firme si percibe provocaciones o burlas por parte de Irán.

El historial de relaciones EEUU–Irán está marcado por altibajos, donde cualquier movimiento diplomático genera expectativas e incertidumbres a nivel global.

La advertencia de Vance resalta la importancia de que ambas partes actúen con seriedad para evitar un incremento en las hostilidades.

Irán deja claras sus dos condiciones para iniciar las negociaciones con EEUU 

Irán exige el cumplimiento de acuerdos previos con Estados Unidos antes de reanudar cualquier tipo de negociación formal.

Esta exigencia, expresada por altos funcionarios de Teherán, se centra en que Washington debe aplicar dos medidas acordadas anteriormente para desbloquear el diálogo sobre temas de seguridad y nucleares.

Irán ha reiterado que solo podrá considerar nuevas rondas de conversaciones una vez que Estados Unidos cumpla con estos compromisos.

La persistente tensión ha mantenido el estancamiento del proceso diplomático entre ambas naciones, especialmente en lo referente al programa nuclear iraní, un punto crítico en las relaciones bilaterales en los últimos años.

“Dos de las medidas acordadas de mutuo acuerdo entre las partes aún no se han aplicado: un alto el fuego en el Líbano y la liberación de los activos iraníes bloqueados antes del inicio de las negociaciones”.

Las condiciones impuestas por Irán para retomar el diálogo

El gobierno iraní considera que restaurar la confianza es fundamental y exige que Estados Unidos levante ciertas restricciones financieras y tome pasos concretos para garantizar el respeto de lo acordado en etapas previas.

Además, varios analistas coinciden en que Irán está utilizando estas condiciones como una forma de presionar a la administración norteamericana a mostrar mayor flexibilidad y seriedad en su política exterior hacia la República Islámica.

La comunidad internacional sigue de cerca los pasos de ambos países, ante el temor de un nuevo aumento en las tensiones regionales si no se logran avances en el diálogo.

El precedente histórico entre Irán y EEUU demuestra que los acercamientos solo prosperan cuando ambas partes respetan los compromisos previos y muestran voluntad política real.

EEUU dice que arrasó con los objetivos militares iraníes: 80% de su sistema aéreo destruido

Funcionarios de la gestión Trump han afirmado que las capacidades militares iraníes han quedado prácticamente aniquiladas.

Pero también se reconoce que Irán conserva algunas capacidades, ya sea para contraatacar o defenderse.

El general Dan Caine, jefe del Estado Mayor Conjunto, afirmó esta semana que las fuerzas armadas de Estados Unidos han atacado más de 13.000 objetivos, en su mayoría militares.

Mencionó porcentajes elevados de ataques o destrucción de defensas antiaéreas, la marina y las fábricas de armas de Irán.

Sin embargo, los totales no llegan a indicar que las capacidades militares de Irán hayan quedado “diezmadas”, como afirma el mandatario.

Datos independientes de Armed Conflict Location & Event Data, un grupo con sede en Estados Unidos que rastrea conflictos en todo el mundo, revelan que los ataques iraníes persistieron a un ritmo relativamente constante e ininterrumpido desde el inicio de la guerra, el 28 de febrero, hasta el miércoles.

A continuación, un vistazo a lo que Estados Unidos dice que ha sido atacado, lo que se ha degradado o lo que permanece de Irán, en cifras:

Aproximadamente el 80% de los sistemas antiaéreos militares de Irán, “destruidos”

Caine dijo el miércoles a los periodistas que Estados Unidos ha atacado más de 1.500 objetivos de defensas aéreas, más de 450 instalaciones de almacenamiento de misiles balísticos y 800 instalaciones de almacenamiento de drones de ataque unidireccional. Aseguró: “Todos esos sistemas ya no existen”.

El secretario de Defensa, Pete Hegseth, sostuvo de forma similar que “Irán ya no tiene defensas aéreas” y que “controlamos sus cielos”, antes de admitir poco después que Irán “aún puede disparar , lo sabemos”.

Hegseth amplió su explicación poco después, señalando que, aunque los iraníes quizá “tengan un sistema aquí o allá”, ya no contaban con un “sistema” antiaéreo “capaz de defender sus cielos”.

Ni Caine ni Hegseth dijeron cómo era el 20% restante de las defensas aéreas militares de Irán ni qué partes del país tienen mantienen cierta capacidad.

Caine no ofreció nuevos detalles sobre el tipo de arma que usaron los iraníes para derribar un F-15E Strike Eagle estadounidense la semana pasada.

Fue la primera vez que un avión militar de Estados Unidos es derribado durante la guerra, lo que demuestra la capacidad de Teherán de responder a pesar de las afirmaciones de Washington.

Trump lo describió el lunes como un “misil de hombro portátil, un misil buscador de calor”.

Más del 90% de la flota de la marina “hundida”

La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, dijo el miércoles a los periodistas que la marina iraní quedó “completamente aniquilada”.

Aunque 150 barcos iraníes “están en el fondo del océano”, Caine indicó que sólo se ha hundido a la mitad de las pequeñas lanchas de ataque de la Guardia Revolucionaria —embarcaciones que el gobierno utilizaba para rodear y hostigar a buques de guerra y mercantes en el estrecho de Ormuz.

Caine también afirmó que, luego de más de 700 ataques, las fuerzas armadas creen haber destruido más del 95% de las minas navales de Irán.

Como Estados Unidos no ha dicho qué tan grande era el arsenal de Irán antes de la guerra, se desconoce cuántas minas navales componen el 5% restante. Agencias de noticias semioficiales en Irán publicaron el jueves un gráfico que deja entrever que la Guardia Revolucionaria colocó minas marinas durante la guerra en el estrecho de Ormuz, una ruta crucial para la comercialización de petróleo.

Es probable que el mensaje sea una táctica de presión mientras Irán, Israel y Estados Unidos se encaminan a negociaciones este fin de semana en Pakistán. Analistas independientes señalan que no han visto cambios en el tráfico mercante a través del estrecho desde que comenzó el frágil alto el fuego esta semana.