La presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, informó sobre la convocatoria a una consulta popular para debatir la nueva ley petrolera del país, una iniciativa que busca abrir el debate ciudadano sobre el manejo de los recursos energéticos más importantes del país.

Esta consulta popular sobre la ley petrolera en Venezuela llega en un contexto político complejo, donde la producción, distribución y control del petróleo continúan siendo temas de alto impacto nacional e internacional.

“La Consulta Popular se realizará el próximo 8 de marzo, Día de la Mujer, para que vayamos con el espíritu de nuestras mujeres, con el espíritu de nuestras guerreras”, dijo Rodríguez.

En el mismo encuentro, Rodríguez aseguró que los ingresos a Venezuela aumentarán “en un 37 %” en 2026 y que esto impactará en todo el país. “Ustedes van a tener más recursos para su gestión, que sé que los necesitan”, afirmó.

Rodríguez explicó que la reforma petrolera será sometida a la opinión pública mediante un proceso participativo.
El anuncio ocurre tras la suspensión temporal de elecciones en el país y en medio de presiones externas para transparentar la administración de la industria petrolera venezolana.
 ¿Cómo será la consulta sobre la ley petrolera en Venezuela?
Las autoridades indicaron que el proceso de consulta contempla la recolección de propuestas y opiniones directamente de la ciudadanía, gremios y sectores productivos.
Se prevé la realización de foros, encuestas y asambleas en varios estados, donde los participantes podrán expresar sus inquietudes respecto a la gestión y regulación petrolera.
Rodríguez sostuvo que el objetivo es garantizar que la nueva legislación responda a los intereses populares, aunque sectores de la oposición desconfían de la transparencia y efectividad del proceso.
Por otra parte, la reforma petrolera es un tema clave para el país, dado el impacto del sector en la economía venezolana. Organizaciones internacionales y analistas han señalado la necesidad de modernizar la ley para atraer inversiones y asegurar una distribución justa de las ganancias.