El gobierno de Estados Unidos (EEUU) ha reiterado que el “Proyecto Libertad en Ormuz” tiene un carácter estrictamente defensivo y no contempla provocar enfrentamientos con Irán.
Así lo afirmó Pete Hegseth, secretario de Guerra, ante las recientes especulaciones sobre un posible aumento de la tensión en el estratégico estrecho de Ormuz, paso clave para el suministro global de petróleo.
Hegseth sostuvo que la operación de EEUU busca garantizar la libre navegación y proteger a los buques comerciales, asegurando que la presencia estadounidense responde a incidentes previos en la zona, pero sin intención de escalar un conflicto militar.
Añadió que “todas las acciones están diseñadas para garantizar estabilidad y evitar provocaciones” en este corredor marítimo de gran importancia geopolítica y que EEUU nunca imaginó sería el punto fuerte de Irán para mantenerse firme en la guerra.
El estrecho de Ormuz representa una de las rutas marítimas más transitadas y sensibles del mundo.
Casi un tercio del petróleo comercializado a nivel mundial pasa por esta vía, lo que la convierte en un punto crítico en la economía y la seguridad energética, especialmente en momentos de tensión entre EEUU e Irán.
EEUU insiste en que el Proyecto Libertad en Ormuz responde a incidentes previos con embarcaciones y a la necesidad de brindar garantías a la comunidad internacional.
Diversos analistas han coincidido en que ambos países buscan evitar un enfrentamiento directo, aunque la región sigue siendo foco de atención por posibles riesgos de escalada.
Irán se convierte en un “gran” obstáculo para que EEUU garantice su “Operación Libertad”
El riesgo de que la guerra con Irán se reavivara aumentó después de que Estados Unidos intentara forzar la reapertura del estrecho de Ormuz para el transporte marítimo comercial, aunque el alto el fuego parecía mantenerse el martes incluso después de que Emiratos Árabes Unidos afirmara que Irán le disparó misiles y drones.
El poderoso presidente del Parlamento iraní y jefe negociador del país, Mohammad Bagher Qalibaf, acusó a Estados Unidos de socavar la seguridad regional con sus esfuerzos por poner fin al control asfixiante de Irán sobre el estrecho y advirtió que Teherán responderá.
El ejército de Estados Unidos informó que dos buques mercantes con bandera estadounidense transitaron con éxito el estrecho el lunes, el primer día del plan, y que disparó contra fuerzas de Irán, hundiendo seis pequeñas embarcaciones que estaban atacando a buques.
Un comandante militar iraní cuestionó la afirmación de Washington de que había hundido seis embarcaciones y dijo que dos pequeños cargueros civiles fueron alcanzados el lunes, matando a cinco civiles, informó la televisión estatal iraní.
Los datos de seguimiento de barcos mostraron que un petrolero de crudo con bandera panameña se dirigía hacia el centro del estrecho el martes por la mañana tras salir de un fondeadero en el golfo Pérsico, aunque no estaba claro si intentaría atravesarlo. El petrolero tenía como destino declarado Singapur, según el sitio de seguimiento marítimo MarineTraffic.
El cierre efectivo del estrecho por parte de Irán —por donde suele pasar aproximadamente una quinta parte del comercio mundial de petróleo y gas natural, además de fertilizantes y otros productos derivados del petróleo— ha disparado los precios del combustible, ha sacudido la economía global y ha supuesto una gran ventaja estratégica en las negociaciones para poner fin a la guerra. Romper ese estrangulamiento le negaría a Teherán una importante fuente de presión.
Pero esos esfuerzos también corren el riesgo de reavivar los combates a gran escala que estallaron cuando Estados Unidos e Israel atacaron por primera vez a Irán el 28 de febrero, lo que llevó a que cerrara el estrecho.
EEUU se “enoja” con Alemania por criticar la guerra contra Irán y retira 5,000 soldados
Estados Unidos retirará a unos 5.000 soldados de Alemania en los próximos 6 a 12 meses, informó el Pentágono, cumpliendo la amenaza del presidente Donald Trump en medio de fricciones con el mandatario alemán por la guerra de Estados Unidos contra Irán.
Esta semana, Trump amenazó con retirar a parte de los efectivos del territorio del aliado perteneciente a la OTAN después de que el canciller Friedrich Merz afirmó que el liderazgo iraní estaba “humillando” a Estados Unidos y criticó la falta de estrategia de Washington en la guerra.
Sean Parnell, portavoz del Pentágono, señaló en un comunicado que la “decisión (de retirar a los soldados) sigue a una revisión exhaustiva de la postura de fuerzas del Departamento (de Defensa) en Europa, y se hace en reconocimiento de los requisitos del teatro de operaciones y las condiciones sobre el terreno”.
Washington tiene varias instalaciones militares importantes en Alemania, entre ellas las sedes del Comando Europeo y del Comando de África de Estados Unidos, la base aérea de Ramstein y un centro médico en Landstuhl, donde recibieron atención soldados lesionados en las guerras en Afganistán e Irak. Además, hay misiles nucleares estadounidenses emplazados en territorio germano.
La cantidad de soldados que saldrán de Alemania equivaldría al 14% de los 36.000 militares estadounidenses destacados allí.
El ministro de Defensa alemán, Boris Pistorius, calificó de “previsible” que Estados Unidos retire soldados de Europa y de Alemania, al tiempo que trató de subrayar el beneficio mutuo de la presencia militar estadounidense en el continente.
“La presencia de soldados estadounidenses en Europa, y especialmente en Alemania, es de nuestro interés y del interés de Estados Unidos”, dijo Pistorius a la agencia de noticias alemana dpa, añadiendo que los aliados europeos debían ajustar sus estrategias de defensa, algo que se estaba haciendo.
“Los europeos debemos asumir más responsabilidad en lo relativo a nuestra seguridad”, apuntó destacando los recientes esfuerzos de Berlín por reforzar sus fuerzas armadas, acelerar las adquisiciones y desarrollar infraestructura.
La noticia del retiro de soldados provocó un rápido rechazo por parte de los demócratas en el Congreso, así como de un centro de investigación en Washington de línea dura. Dijeron que la medida beneficiará al presidente ruso Vladímir Putin y debilitará los intereses de seguridad de Estados Unidos.
El retiro “deja entrever que los compromisos estadounidenses con nuestros aliados dependen del estado de ánimo del presidente”, expresó el senador Jack Reed, el demócrata de mayor rango en la Comisión de Servicios Armados del Senado.
“El presidente debería cesar de inmediato esta acción imprudente antes de que cause consecuencias irreversibles para nuestras alianzas y la seguridad nacional a largo plazo”, añadió.
Bradley Bowman, académico de la Foundation for Defense of Democracies —un centro de investigación especializado en seguridad nacional y política exterior—, dijo que la presencia del ejército de Estados Unidos en Alemania y en otros lugares de Europa “no sólo fortalece la disuasión contra una agresión adicional del Kremlin, sino que también facilita la proyección del poder militar estadounidense hacia el Mediterráneo, Oriente Medio y África” .
Trump ignoró el viernes las preguntas de los reporteros sobre el retiro de los soldados mientras abordaba el Air Force One en Ocala, Florida, luego de acudir a un mitin para promover su agenda económica.
El presidente hizo una amenaza similar en su primer mandato, al afirmar que retiraría a unos 9.500 de los aproximadamente 34.500 soldados de Estados Unidos que entonces estaban emplazados en Alemania, pero no inició el proceso. El mandatario demócrata Joe Biden canceló formalmente el retiro planeado poco después de asumir el cargo en 2021.
Trump ha reflexionado durante años acerca de reducir la presencia militar estadounidense en Alemania, y ha arremetido contra la OTAN por su negativa a ayudar a Washington en la guerra, que comenzó el 28 de febrero con ataques del gobierno estadounidense y el israelí contra Irán.
El mandatario escribió el miércoles en redes sociales que Estados Unidos estaba sopesando posibles reducciones de efectivos en Alemania, y que pronto se tomaría una “determinación”. El jueves todavía estaba pensando en Merz, al publicar que el gobernante alemán debería “dedicar más tiempo a poner fin a la guerra entre Rusia y Ucrania” y a “ arreglar su país roto” que a preocuparse por Irán.
Los aliados estadounidenses en la OTAN se han preparado para un retiro de soldados de Estados Unidos desde que Trump asumió el cargo. Washington ha advertido que Europa tendría que ocuparse de su propia seguridad, incluida la de Ucrania, en el futuro.
Según las operaciones, los ejercicios y las rotaciones de soldados, por lo general hay entre 80.000 y 100.000 efectivos estadounidenses emplazados en Europa. Los aliados de la OTAN han previsto desde hace más de un año que las fuerzas estadounidenses desplegadas después de que Rusia invadió Ucrania en febrero de 2022 sean las primeras en irse.
Ed Arnold, experto en seguridad europea del Royal United Services Institute, un centro de investigación sobre defensa y seguridad, en Londres, dijo que a Europa le preocupan más otras cuestiones, tales como un redespliegue de sistemas de misiles Patriot y municiones de Estados Unidos desde Alemania hacia Oriente Medio.
En octubre, Washington confirmó que reduciría su presencia de soldados en las fronteras de la OTAN con Ucrania. La medida de recortar entre 1.500 y 3.000 soldados se tomó con poca antelación e inquietó a Rumania, que también pertenece a la OTAN y en cuyo territorio la alianza militar opera una base aérea.
El costo real de la guerra en Irán podría duplicar las cifras oficiales de EEUU
El costo real de la guerra de EEUU en Irán podría ser mucho más elevado de lo que se ha informado públicamente. De acuerdo con funcionarios estadounidenses familiarizados con evaluaciones internas, el gasto total del conflicto se aproxima a los 50.000 millones de dólares, una cifra que duplica la estimación presentada recientemente por el Pentágono ante el Congreso.
Durante una audiencia en el Capitolio esta semana, un representante del Pentágono señaló que la operación militar, denominada Operation Epic Fury, tenía un costo aproximado de 25.000 millones de dólares. Sin embargo, esa cifra no incluye pérdidas clave como equipos destruidos, daños a instalaciones militares ni otros gastos logísticos asociados al conflicto.
El tema fue abordado en medio de la defensa del presupuesto de defensa de EEUU, valorado en 1,5 billones de dólares, encabezada por el secretario de Defensa Pete Hegseth y el jefe del Estado Mayor Conjunto, el general Dan Caine. Ambos comparecieron ante legisladores para justificar el gasto militar, mientras crecían las dudas sobre el verdadero costo de la guerra.
Una de las principales razones de la diferencia entre las cifras oficiales y las estimaciones internas radica en el alto consumo y pérdida de armamento. Por ejemplo, el Pentágono ha perdido al menos 24 drones MQ-9 Reaper, aeronaves no tripuladas de alta tecnología cuyo valor supera los 30 millones de dólares por unidad. Este tipo de pérdidas evidencia la rapidez con la que los costos pueden escalar en un conflicto prolongado.
Además del equipo destruido, otros gastos menos visibles también impactan significativamente el presupuesto. Entre ellos se encuentran los costos de reposición de municiones, el mantenimiento de tropas desplegadas y el consumo de combustible. Según expertos, el uso intensivo de aviones, buques y vehículos militares incrementa considerablemente el gasto operativo diario.
El contralor interino del Pentágono, Jules Hurst, reconoció ante el Senado que algunos costos, como la construcción y mantenimiento de bases militares, son difíciles de estimar debido a la incertidumbre sobre la duración del conflicto y la futura presencia militar en la región. Estas variables complican la elaboración de un cálculo preciso del gasto total.
Las dudas sobre la cifra oficial también fueron expresadas por legisladores. El senador demócrata Chris Coons cuestionó abiertamente la estimación de 25.000 millones de dólares, señalando que probablemente no incluye el costo de mantener tropas en la zona ni otros gastos logísticos acumulados durante meses. En la misma línea, el senador Richard Blumenthal solicitó mayor claridad sobre los componentes del cálculo presentado por el Departamento de Defensa.
Expertos en seguridad y defensa coinciden en que el impacto económico de la guerra va más allá del gasto militar directo. Mark Cancian, asesor del Center for Strategic and International Studies, explicó que conflictos de esta naturaleza generan costos adicionales en múltiples áreas, incluyendo el aumento del precio del combustible y otros recursos estratégicos.
El conflicto también está teniendo repercusiones directas en la economía de los ciudadanos estadounidenses. Durante una audiencia en el Congreso, el representante Ro Khanna preguntó cuánto impactará la guerra en el costo de vida, especialmente en productos como gasolina y alimentos. Aunque no hubo una respuesta concreta por parte del secretario Hegseth, diversos análisis apuntan a un incremento significativo en los gastos domésticos.
El American Enterprise Institute estima que el aumento en los precios del combustible y los fertilizantes podría representar un gasto adicional de aproximadamente 150 dólares mensuales por hogar en Estados Unidos. Este impacto refleja cómo los conflictos internacionales pueden trasladarse rápidamente a la economía cotidiana.
A largo plazo, la reposición del armamento utilizado también representará un desafío. Según Cancian, podrían pasar varios años antes de que los niveles de municiones regresen a los estándares previos al conflicto, los cuales ya eran considerados limitados antes del inicio de las hostilidades.
En este contexto, analistas advierten que tanto Estados Unidos como Irán enfrentan presiones económicas derivadas de la guerra. El elevado costo financiero, sumado a las consecuencias sociales y políticas, plantea interrogantes sobre la sostenibilidad del conflicto en el tiempo.
Mientras continúan las operaciones militares, el debate sobre el verdadero costo de la guerra sigue creciendo en EEUU, con llamados a una mayor transparencia y a una evaluación más completa del impacto económico que enfrenta el país.
EEUU afirma que dos buques fueron escoltados por Ormuz
El ejército de Estados Unidos indicó que dos buques mercantes con bandera estadounidense transitaron con éxito el estrecho de Ormuz tras el inicio de un nuevo plan para restablecer el tráfico.
Irán ha cerrado de facto la vía marítima crucial desde que Estados Unidos e Israel lanzaron la guerra a finales de febrero.
La nueva iniciativa del presidente Donald Trump para romper el control de Irán ha intensificado el enfrentamiento.
El ejército estadounidense rechazó las afirmaciones de que Irán había atacado un buque de la Marina de Estados Unidos.
Por su parte, Emiratos Árabes Unidos emitió su primera alerta de misiles desde que se pactó un alto el fuego a principios de abril y acusó a Irán de atacar un petrolero.
El cierre de facto del estrecho de Ormuz por parte de Irán ha provocado un aumento de los precios del combustible en todo el mundo y ha sacudido la economía global.
Como parte del más reciente esfuerzo de Trump por reabrirlo, el Centro Conjunto de Información Marítima liderado por Estados Unidos aconsejó a los barcos cruzar el estrecho por aguas de Omán, señalando que había establecido una “zona de seguridad reforzada”.
No está claro si las navieras y sus aseguradoras se sentirán cómodas asumiendo el riesgo, dado que Irán ha disparado contra barcos en la vía marítima y ha prometido seguir haciéndolo.
Cientos de embarcaciones han quedado varadas en el golfo Pérsico durante semanas.
Irán ha sostenido que el nuevo esfuerzo de Estados Unidos representa una violación del frágil alto el fuego que se ha mantenido durante más de tres semanas.
Su control del estrecho es una importante fuente de influencia, que le permite infligir dolor a la economía global pese a estar en desventaja en el campo de batalla.