La DEA compara a Marset con Pablo Escobar, una afirmación que genera impacto en América Latina.
Tras la reciente captura de Sebastián Marset, reconocido narcotraficante uruguayo, el organismo estadounidense lo definió como el “Pablo Escobar de la era moderna”.
La detención de Marset no solo es relevante por la magnitud de sus operaciones. Además, revela la forma en la que las organizaciones criminales han evolucionado en las últimas décadas.
El capo uruguayo, con operaciones en Paraguay, Bolivia y otros países de la región, tejió una red que desafía a las autoridades. Por lo tanto, su trabajo escala el narcotráfico latinoamericano a nuevas dimensiones.
¿Por qué la DEA considera a Marset una amenaza global?
La DEA argumentó que Marset, como Escobar en su tiempo, supo establecer alianzas internacionales, corromper instituciones y moverse con una profundidad logística alarmante.
Las autoridades han destacado la sofisticación de sus métodos y su capacidad para influir en diversas rutas del narcotráfico, integrando a bandas de varias nacionalidades.
Para varios expertos, la comparación directa con Escobar busca alertar sobre la magnitud del desafío actual. Además, destaca la necesidad de cooperación internacional para combatir este fenómeno.
En la región, la noticia ha generado reacciones mixtas respecto al futuro de la lucha antidroga. Igualmente, existe inquietud por la posible aparición de nuevos líderes criminales tras la caída de Marset.
