La noticia de que Eslovaquia suspende suministro eléctrico a Ucrania marca un nuevo capítulo en la crisis energética que enfrenta el país en medio del conflicto con Rusia.
A partir de este lunes, Eslovaquia dejará de enviar electricidad, una decisión que preocupa tanto a Ucrania como a la comunidad internacional, dadas las bajas temperaturas y la presión sobre la infraestructura energética ucraniana.
Eslovaquia también ha anunciado, en coordinación con el Ejecutivo de Robert Fico, que bloqueará tanto el préstamo de 90,000 millones de euros de la UE a Ucrania como el vigésimo paquete de sanciones de la UE contra Rusia.
Impacto regional de la suspensión eléctrica
La medida, confirmada por medios locales y autoridades eslovacas, podría tener graves consecuencias para ciudades ucranianas dependientes del suministro transfronterizo, especialmente en el contexto de los bombardeos constantes a plantas de energía dentro de Ucrania.
Analistas señalan que Eslovaquia, miembro de la Unión Europea, justificó la suspensión por necesidades internas y preocupaciones de seguridad nacional. Sin embargo, esta decisión complica los esfuerzos europeos por sostener el apoyo a Ucrania frente a la ofensiva rusa.
El Ministerio de Energía ucraniano advirtió sobre posibles apagones localizados y afectaciones en hospitales y servicios clave.
La Unión Europea aún evalúa si otros países de la región, como Polonia o Hungría, tomarán medidas similares, lo que podría agravar la situación humanitaria en Ucrania.