España ha dado un paso significativo en la defensa y bienestar de los animales al actualizar su legislación para que las mascotas dejen de ser consideradas simples bienes materiales y pasen a ser reconocidas como “seres sintientes” dentro del Código Civil. Con esta reforma, su bienestar debe ser tomado en cuenta en cualquier situación legal o familiar.

Uno de los cambios más relevantes se aplica a separaciones y divorcios. A partir de ahora, los jueces pueden establecer custodia compartida, régimen de visitas e incluso decidir quién debe asumir los gastos de cuidado del animal. Esto coloca a las mascotas en un estatus similar al de un miembro más del núcleo familiar.

Además, la nueva normativa establece que los animales no pueden ser embargados para saldar deudas, y quienes sean condenados por maltrato podrán perder la custodia de sus mascotas de manera automática.

De forma paralela, España ha puesto en marcha una ley nacional de bienestar animal, que endurece las sanciones por maltrato e introduce reglas más estrictas para la tenencia responsable. Con estas medidas, el país busca garantizar una mayor protección a los animales y promover una convivencia más respetuosa entre personas y mascotas.

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