Un nuevo estudio realizado por un equipo de investigación en Hangzhou, China, sugiere que el consumo frecuente de alimentos fritos, especialmente papas fritas, puede estar relacionado con un mayor riesgo de ansiedad y depresión. 

El estudio encontró que los consumidores frecuentes de alimentos fritos tenían un 12% más de riesgo de ansiedad y un 7% más de riesgo de depresión en comparación con aquellos que no consumían alimentos fritos.

Aunque los alimentos fritos son factores de riesgo conocidos para la obesidad, la presión arterial alta y otros problemas de salud, los expertos en nutrición advierten que los resultados son preliminares y no está claro si los alimentos fritos están causando problemas de salud mental o si las personas que experimentan síntomas de depresión o ansiedad recurren a alimentos fritos como forma de automedicación.

Por lo que, la investigación publicada en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS), que evaluó a 140.728 personas durante 11,3 años, sugiere que la acrilamida, una sustancia química que se forma durante el proceso de fritura, especialmente en las papas fritas, es la culpable del mayor riesgo de ansiedad y depresión. 

Sin embargo, algunos expertos en nutrición señalan que los efectos en la salud de los alimentos fritos dependen en gran medida de qué alimentos se fríen y qué tipo de grasa se utiliza para freírlos.

“Los efectos en la salud de los alimentos fritos depende en gran medida de qué alimento se fríe y qué tipo de grasa se usa para freír”, señaló el Dr. Walter Willett, profesor de epidemiología y nutrición en Harvard T.H. Chan School of Public Health.

Asimismo, el Dr. David Katz, especialista en medicina del estilo de vida, indicó que una mayor ingesta de alimentos fritos aumenta el riesgo de ansiedad y depresión.

Aunque aún se necesitan más estudios para comprender completamente la relación entre los alimentos fritos y la salud mental, estos hallazgos son una señal importante para que las personas reconsideren su consumo de alimentos fritos.

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