- “Como el Cecot en El Salvador”. Líderes políticos como Abelardo De la Espriella, virtual ganador de Colombia, y Keiko Fujimori usaron el modelo de Bukele para sus campañas políticas.
En los últimos años, las megacárceles de Bukele se han convertido en un símbolo del endurecimiento de la política contra el crimen en El Salvador.
Este modelo, promovido por el presidente Nayib Bukele, ha sido replicado o contemplado por gobiernos de tendencia conservadora en América Latina, lo que genera intensos debates sobre su eficacia y repercusiones sociales.
Las superprisiones construidas en El Salvador tienen capacidad para decenas de miles de presos y están pensadas para aislar, a gran escala, a miembros de pandillas y criminales peligrosos.
Mientras algunos sectores de la sociedad salvadoreña celebran la reducción de la violencia, organizaciones defensoras de derechos humanos y parte de la comunidad internacional alertan sobre las consecuencias de apostar por una política penitenciaria tan severa.
El impacto del modelo Bukele está siendo observado por países como Honduras y Ecuador, donde autoridades han planteado megaproyectos similares para combatir el crimen organizado.
Sin embargo, la estrategia no está exenta de críticas. Expertos señalan que esta política puede conducir a abusos de derechos humanos, hacinamiento y vulneraciones legales. También recuerdan que el problema de fondo, como la pobreza y la falta de oportunidades, no se resuelve con medidas carcelarias extremas.
En Colombia, el derechista Abelardo de la Espriella, ganador de las presidenciales según los datos preliminares del preconteo de votos, ha expresado abiertamente su admiración por Bukele. Durante su campaña, prometió la construcción de siete megacárceles inspiradas en el modelo salvadoreño.
En el vecino Perú, Keiko Fujimori también puso la idea en el centro de su propuesta de seguridad. La líder derechista aseguró que, de llegar al poder, impulsaría la construcción de cuatro penales y un megapenal para reos de alta peligrosidad, “como el Cecot en El Salvador”, en referencia al Centro de Confinamiento del Terrorismo, un establecimiento que ha recibido numerosas denuncias de abusos a los derechos humanos.

Nadie detiene la construcción de dos megacárceles en Ecuador: Noboa presenta los planos
El presidente de Ecuador presentó los planes de las dos megacárceles que pretende construir en el país, demostrando que nadie detiene el proyecto.
La presentación de los planos se hizo en pequeño video, en el cual no se dan mayores detalles de lo que será la nueva casa de los miembros de bandas criminales ligados a sicariato y narcotráfico.
Desde que Noboa la construcción de las dos megacárceles al estilo de Nayib Bukele, las organizaciones delictivas decidieron enfrentarse con el gobierno.
La fuga de Adolfo Macía, líder de “Los Choneros”, banda que tiene el control de las cárceles y varios del país, dejó como resultado una escalada de violencia sin precedentes.
El objetivo de las organizaciones delictivas era demostrarle a Noboa el poderío que tenían en Ecuador y que se oponían a la construcción de las dos megacárceles, con las cuales el gobierno busca combatir la inseguridad.
Según los planos mostrados por el gobernante, los nuevos centros penales se ubicarán en la provincia amazónica de Pastaza y la costera de Santa Elena.
“Tendrán capacidad para 736 presos con inhibición de señal celular y satelital, sistemas electrónicos con tecnología de punta, control de acceso digital y análogo, triple seguridad perimetral y autogeneración eléctrica, aspectos inéditos en las actuales prisiones ecuatorianas”, se detalló sobre las dos megacárceles en Ecuador.
La intención de Noboa es incluir a los líderes más peligrosos de las bandas criminales, para evitar que continúen controlando las operaciones delictivas desde el interior de los recintos.
Actualmente, los motines en las cárceles continúa con 178 funcionarios retenidos por los delincuentes que buscan un acuerdo con el gobierno.
Petro y Nayib Bukele se enfrentan por megacárcel en El Salvador: “Más resultado y menos retórica”
Los presidentes de Colombia, Gustavo Petro, y El Salvador, Nayib Bukele, se enfrentaron en un debate por medio de Twitter por la megacárcel en territorio salvadoreño.
El primero en iniciar el intercambio de tuits fue Petro, quien cuestionó a Bukele por implementar la férrea lucha contra las pandillas con prisiones y no con la construcción de universidades.
La respuesta de Nayib Bukele fue tan contundente que inmediatamente se viralizó el debate, y miles de personas comenzaron a cuestionar a Petro por intentar entrometerse en los asuntos de otro país cuando aún no resuelve algunas problemáticas en su gobierno.
El debate en Twitter por la megacárcel comenzó con la opinión del mandatario de Colombia, calificando de escalofriante las cárceles.
“No me puedo meter en otros países, pero hay un campo de concentración en El Salvador. Hay miles y miles de jóvenes encarcelados que le dan a uno escalofrío. Hay gente que le gusta ver a la juventud dentro de las cárceles y creen que eso es la seguridad”, fue el comentario con que inició el “agarrón” entre los mandatarios.
Como es conocido de Bukele, no tardó en dar su respuesta y que muchas personas han apoyado. “Señor Gustavo Petro, los resultados pesan más que la retórica. Deseo que Colombia en realidad logre bajar los índices de homicidios, como lo hemos logrado los salvadoreños. Dios los bendiga”.
Este mensaje no le bastó a Petro, y en vez de darse por vencido continuó intentando defender su postura en contra de la megacárcel; generando aún más reproches entre sus mismos ciudadanos.
“Pues Nayib, pasamos de 90 homicidios por cada 100.000 habitantes en 1993 en Bogotá a 13 homicidios por cada 100.000 habitantes en 2022. No hicimos cárceles, sino universidades”, señaló.
En este tuit de Petro hay cientos de comentarios, en su mayoría pidiéndole que sea humilde y que siga el ejemplo de Bukele en El Salvador.
Pues Nayib @nayibbuke pasamos de 90 homicidios por cada 100.000 habitantes en 1993 en Bogotá a 13 homicidios por cada 100.000 habitantes en 2022. No hicimos carceles sino universidades.
Es bueno comparar las experiencias. Te propongo un foro internacional. https://t.co/UdBWG44aWT
— Gustavo Petro (@petrogustavo) March 1, 2023
Bukele, nuevamente dio un golpe al señalarle que los muertos no se recuperan con respuestas a largo plazo. “¿Usted gobernó 30 años? ¿Bogotá? ¿No es usted presidente de Colombia? Nuestra experiencia: De más de 100 homicidios por cada 100,000 habitantes, ahora estamos en cifras de un solo dígito. Y la reducción fue rápida, porque los muertos no se recuperan”.
A pesar que las opiniones de miles de personas en Twitter ya estaban en contra de Petro continuó su defensa, proponiendo un foro internacional.
Este tuit ha sido completamente ignorado por Bukele, quien al parecer dejó que sean los ciudadanos de Latinoamérica que le respondan a su homólogo colombiano.

Kilmar Ábrego García asegura que fue torturado en la megacárcel de El Salvador
El hispano enviado por error a El Salvador, Kilmar Ábrego García, denunció que fue víctima de torturas y otros tratos inhumanos en la megacárcel contra el terrorismo del presidente Nayib Bukele.
La revelación la dieron a conocer sus abogados, quienes intentan sumar esfuerzos para demostrar la inocencia de su cliente ante los tribunales, tras ser demandado por tráfico de personas por el gobierno de Trump.
Un documento presentado por la defensa de Kilmar Ábrego García señala que fue sometido a severos maltratos tras su llegada a la cárcel más temida de la región centroamericana, la cual alberga a miles de miembros de pandillas.
Según la denuncia, el hispano recibió palizas severas, privación de sueño, nutrición inadecuada y tortura psicológica.
“Llegó a la prisión en El Salvador y le afeitaron la cabeza, lo patearon hasta dejarle muestras en su cuerpo, como moretones y bultos visibles”, cita el expediente presentado por el equipo de Kilmar Ábrego García.
Asimismo, mencionan que estuvo detenido en una celda sin ventanas, superpoblada de pandilleros, sin colchones, luces brillantes que permanecían encendidas todo el día y con acceso mínimo a los sanitarios.
El indocumentado se ha declarado inocente de los cargos que le imputa el gobierno de EEUU, que después de asegurar que era miembro de la pandilla MS-13, ahora lo señala de traficar con personas.
