Su juventud cautivó a los internautas que se identificaron con la causa estudiantil y la felicitaron por la valentía con la que le dijo las verdades al presidente Hernández.
El equipo de Notibomba se interesó en conocer más sobre Naomí Reyes, la estudiante de 17 años que le exige al gobierno que no politice el programa de alfabetización y que no abusen de los estudiantes.
Su video tuvo un alcanzó más de 300 mil reproduciones en nuestra página NOTI BOMBA en Facebook al igual que Twitter, provocando distintas reacciones, en su mayoría simpatizaron con la causa de los estudiantes.
¿Quién es Naomí Reyes?
Soy una estudiante de último año con muchos deseos de ser alguien importante en la vida y que de un aporte muy bueno a la sociedad. Tengo 17 años, estudio en el Instituto Técnico Departamental “Espíritu del Siglo”(ITDES) desde hace seis años y este año me gradúo de Bachiller Técnico Profesional en Informática.
¿Qué querés hacer al terminar el colegio?
Mi aspiración personal es continuar estudiando y poder lograr todos los objetivos que me he propuesto para mi vida. Al terminar el colegio pretendo seguir estudiando en la universidad, si Dios lo permite, y he escogido la carrera de Ingeniería Industrial.
¿Crees que tenés futuro en Honduras?
Siempre se me ha parecido un país en el que es difícil encontrar trabajo luego de haberse graduado de la universidad, un país con muy pocas oportunidades. Y las pocas que hay se desperdician o se venden, o en la mayoría de los casos se les dan a personas que sean seguidoras del partido político que este gobernando en ese momento. Usted puede contar con una maestría o con un doctorado, pero antes de que usted sea aceptado en ese trabajo, investigan si usted votó por el partido al que ellos pertenecen, si es así usted obtiene el trabajo y si no a buscar suerte a otro lado. Yo desde muy pequeña he sabido de esta situación y forjé el sueño y anhelo de ser becada e ir a realizar mis estudios superiores a otro país, es algo que realmente deseo y espero se me pueda cumplir.
¿Tenés novio?
No. No tengo novio, por los momentos estoy dedicada a mis estudios.
¿Qué pensas cuando dicen que los estudiantes son haraganes?
Tuve la oportunidad de leer algunos comentarios en el que se nos decía haraganes ¿por defender nuestros derechos será?, si es así realmente no me molesta que me lo digan, ni me ofende pues soy una estudiante que cuenta con un índice académico que es de la categoría “sobresaliente”. No creo que los estudiantes seamos haraganes pues ni siquiera nos hemos tomado los centros educativos para pedir más recuperaciones o cosas así, aunque no puedo generalizar pues hay unos a los que realmente les importan sus estudios y a otros no.
¿Qué significa para vos el Instituto donde estudiás?
El Instituto Técnico Departamental “Espíritu del Siglo”(ITDES) es un colegio excelente, con muy buenos maestros a los cuales tengo mucho que agradecerles por la formación que me han brindado, un colegio con muchos años de funcionar y que necesita de ayuda económica para que sea reparado, ya que con el paso de los años se ha deteriorado y no cuenta con recursos ya que los últimos gobiernos no le han brindado ayuda para todo aquello que requiere un colegio para funcionar.
¿Qué es lo que están exigiendo los estudiantes a las autoridades?
Que nos respeten nuestros derechos.
¿Cuánto le cuesta a los estudiantes alfabetizar? Queremos saber la cantidad de recursos.
En gastos de mi movilización y de materiales para impartir clases en un aproximado de 5 meses que dura el programa son unos 4,000 lempiras aproximadamente, consta recalcar que estos cálculos los saque con mi experiencia personal, algunos alumnos gastan más otros menos.
¿Cuántas personas debe alfabetizar cada estudiante?
En un principio se nos impuso conseguir dos alumnos que no supieran ni leer ni escribir para ser matriculados a primer grado, luego del descontento de los estudiantes se propuso que fuesen dos alumnos uno de primer grado y otro de rezago escolar. El descontento siguió pues el problema era que el segundo alumno nos quitaba demasiado tiempo eran casi 200 horas de Trabajo Educativo Social y en el reglamento dice que no debe ser mayor de 144 horas. Nos parece exagerado y es como si no quisieran que nos graduáramos, pues si descuidamos nuestras materias corremos el riesgo de reprobar y si no cumplimos el Trabajo Educativo Social, no tenemos derecho a graduarnos.
¿Te preocupa tu seguridad luego de decirle la verdad al presidente?
No, no me preocupa. Y me alegra ver la aceptación que la gente ha tenido con mi vídeo, en donde la mayoría de las personas que lo han visto se han identificado con el mismo.
¿Crees que el gobierno está interesado en hacer campaña con el programa de alfabetización a costa del esfuerzo de los estudiantes?
Absolutamente. Desde el momento en que se nos entregó un kit para dar clases que solo cuenta con dos libros y una mochila, en este salía su eslogan: “por una vida mejor”, en ese momento nos dimos cuenta que lo que el presidente pretendía era utilizarnos a nosotros los estudiantes mediante prácticamente una amenaza, para él poder salir en los noticieros nacionales e internacionales diciendo que gracias a su esfuerzo se logró combatir el analfabetismo. Cuando todo el trabajo es nuestro. Y nuestra “recompensa” por así decirlo es nuestro título y la realidad es que hacemos 3 años de esfuerzo para poder lograr éste objetivo.
Quiero dejar claro que yo y muchos de los estudiantes no estamos en contra del proceso de alfabetización, es una experiencia muy bonita y de mucha ayuda para nuestra sociedad, y de mucho crecimiento personal, pero en el momento en que se politiza pierde el valor humano y se pierde el verdadero objetivo que éste debería tener que es ayudar a la gente a superarse, y pasa a ser una cifra para que se done dinero, porque según tengo entendido y he leído en los medios de comunicación, al Estado se le paga 70 u 80 dólares por cada persona alfabetizada, me gustaría saber en qué se destina ese dinero, pues el plan de alfabetización lleva 3 años de vigencia y el ministro Marlon Escoto en unas declaraciones aclaró que no había presupuesto para la alfabetización.
¿Si tuvieras a Juan Orlando enfrente qué le dirías?
Le diría que escuché a su pueblo que día con día le dicen que las cosas están mal, que se quite la venda de los ojos y vea más allá de sus necesidades y su bienestar personal, que recuerde que es un líder. Y que acepte sus errores y los enmiende. Y que ya es tiempo de darnos “Una vida mejor”.
¿Quién es Marlon Escoto para vos?
Un ministro que le gusta imponer sus propios criterios sin escuchar la participación de nosotros los estudiantes, los padres de familia ni de los profesores.
¿En qué pensas cuando te mencionan al gobierno de Honduras?
Un grupo de personas que gobiernan nuestro país y no son del mayor agrado de la población hondureña, que constantemente les reprocha que están haciendo las cosas mal, y solo velan por sus propios intereses.
¿Si pudieras pedir un deseo para cambiar la situación del país qué pedirías?
Pediría más de uno y serían: que desaparezca la corrupción, tener más seguridad y menos violencia, que existan fuentes de empleo y que sean dignamente remuneradas, siempre deseando y pidiéndole a Dios por todo esto para ver a mi Honduras más hermosa de lo que ya es. Y lograr ser un país que resalte por buenas noticias.
¿Cuál es tu mensaje a los estudiantes de Honduras?
Que sigamos preparándonos que la vida cada día es más dura y necesita de más esfuerzo para poder sobrellevarlo, les aconsejo que lean y se informen sobre lo que pasa en nuestro país y en la política pues como nos dicen “somos el futuro del país” y en lo cierto están. ¡Despertemos jóvenes!
Naomí Reyes agradeció a los maestros por compartir su conocimiento y consejos y aseguró que ellos ayudan a los estudiantes a ser mejores personas. Considera que los padres de familia son un apoya incondicional y les agradece el “preciado obsequio del estudio”. Y por si alguno tiene dudas si esta joven está en contra de la alfabetización, ella aseguró que alfabetizar para ella significa ayudar a las personas a que puedan comenzar o continuar con sus estudios primarios, aún sin el conocimiento previo de cómo dar clases, pero que lo hace con mucho cariño y dedicación.