El ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, declaró que la administración de Donald Trump está haciendo intentos directos para influir en el comercio global de energía al contactar a todos los países que compran petróleo y gas rusos.
Esta revelación refuerza la postura de Rusia sobre la intervención de Estados Unidos en el sector energético y el uso de sanciones económicas para influir en decisiones soberanas de diferentes Estados.
“Nosotros solo podemos estar ‘a favor’ y estamos interesados en desarrollar una cooperación mutuamente beneficiosa con la parte estadounidense”, confirmó Lavrov.
El papel de Estados Unidos en el mercado energético global
De acuerdo con Lavrov, el mandatario Trump y su equipo habrían intentado disuadir, mediante presiones políticas y diplomáticas, a varios países en su decisión de abastecerse de petróleo y gas procedentes de Rusia.
“Ahora sabemos —y ellos no lo ocultan demasiado— que el presidente de EE.UU., Donald Trump, tuvo contacto con todos los países que compran petróleo y gas rusos: [incluido] con la India, después de lo cual él anunció que la India dejaría de comprar petróleo ruso. La India no confirmó esto”, dijo.
El canciller ruso subrayó que esta estrategia no solo busca afectar la economía rusa sino también modificar el equilibrio del comercio energético internacional, áreas ya impactadas por las sanciones a Rusia tras distintos eventos geopolíticos.
Expertos del sector señalan que, pese a las presiones de EEUU, muchos países han optado por mantener acuerdos energéticos con Moscú debido a la importancia y el costo de estos recursos en la economía global.
Además, subrayan que este tipo de intervenciones suelen generar tensiones adicionales en el escenario internacional y complican la búsqueda de soluciones diplomáticas a largo plazo.