Los gobiernos de Rusia y Ucrania intercambiaron los cuerpos de más de mil soldados mientras el ejército de Vladimir Putin ejecutaba ataques a un centro comercial.
La entrega se concretó este jueves como parte de los acuerdos alcanzados en las conversaciones de paz, que iniciaron el mes pasado en Turquía.
“No se ha logrado ningún avance hacia un alto el fuego, sino que han dado lugar a intercambios de prisioneros a gran escala y acuerdos para devolver los cuerpos de los soldados que perdieron en la vida en la guerra”.
Mientras se daba la entrega de los cadáveres, soldados rusos atacaban un centro comercial en la región ucraniana de Dobropilia, una región de Donetsk, territorio independentista.
De acuerdo con el gobierno ucraniano, la bomba lanzada por el gobierno ruso fue una de 500 kilos, del tipo FAB. El lanzamiento dejó dos personas muertas y más de una veintena de heridos.
“54 comercios, 304 apartamentos y ocho vehículos han sido alcanzados, y se ha declarado un incendio tras el ataque”, informó el jefe de Administración Militar de la ciudad.
Sobre la entrega de los cuerpos de los soldados, Ucrania informó que procederá a identificarlos para luego entregarlos a sus familiares.
Mientras se inicia el proceso de identificación, el presidente Volodimir Zelenski se ha referido al ataque calificándolo de horrible y sin lógica militar.