El expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, y dos de sus hijos, Eric Trump y Donald Trump Jr., enfrentan acusaciones de haber inflado el valor de sus propiedades inmobiliarias en Nueva York, lo que ha llevado a la fiscal general Letitia James a calificarlo de “fraude continuado”.
El exmandatario estadounidense, quien es considerado el favorito para la nominación republicana en las elecciones presidenciales de 2024, previo a ingresar a la audiencia en la Corte Suprema del Estado de Nueva York, denunció el juicio como una “farsa” y acusó a la fiscal general de ser “racista” y de montar un “espectáculo de terror”.
El expresidente enfrenta acusaciones penales en cuatro casos diferentes en Estados Unidos, incluyendo acusaciones relacionadas con sus intentos de revertir el resultado de las elecciones presidenciales de 2020.
El juez Arthur Engoron, encargado del caso en Nueva York, recientemente dictaminó que se había demostrado la existencia de “fraude continuado” en las finanzas de Trump y su grupo empresarial.
La fiscalía general del Estado de Nueva York argumentó que Trump y sus directivos había “sobrevalorado” su patrimonio en cientos de millones de dólares entre 2014 y 2021. Como resultado, el juez ordenó la revocación de los permisos comerciales de Trump y sus hijos, así como la confiscación de las empresas involucradas en la demanda, que serán entregadas a liquidadores.
Este fallo podría tener un impacto significativo en el imperio empresarial de Trump, incluyendo propiedades icónicas como la Trump Tower en la Quinta Avenida de Manhattan.
La fiscal Letitia James también busca el reconocimiento de otras infracciones a la legislación financiera y una multa de 250 millones de dólares.
Mientras tanto, Trump y sus partidarios sostienen que estos procesos legales son parte de lo que él denomina un “simulacro” de justicia impulsado por motivaciones políticas.