En una declaración que ha causado impacto internacional, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, llamó a los iraníes a seguir protestando y aseguró que Estados Unidos está dispuesto a brindarles apoyo.

La exhortación de Trump ocurre en medio de jornadas de fuertes movilizaciones y represión en Irán, donde miles de ciudadanos han salido a las calles en demanda de mayores libertades y en rechazo a las restricciones del régimen.

Según Trump, “los valientes iraníes están luchando por sus derechos y necesitan que el mundo los observe”.

El mandatario enfatizó que Washington no los abandonará y que “la ayuda está en camino”.

La actitud de Trump reaviva el debate sobre el papel de Estados Unidos en los acontecimientos internos de Irán y enfatiza el apoyo a movimientos pro-democráticos en Medio Oriente.

El lunes, Irán “muestra pruebas” de infiltración de terroristas en las protestas pagados por Israel y EEUU. Los funcionarios iraníes afirman que tanto Israel como Estados Unidos estarían detrás de recientes desestabilizaciones internas, especialmente tras la desaparición física del General Qasem Soleimani y los últimos incidentes en la frontera iraní.

 Reacciones internacionales y contexto de las protestas 

Las declaraciones han sido recibidas con respuestas mixtas entre la comunidad internacional. Mientras algunos políticos aplauden la postura de Trump, otros señalan que las intervenciones estadounidenses podrían complicar aún más la situación dentro de Irán, país que históricamente ha acusado a potencias occidentales de injerencia.

Las protestas en Irán comenzaron tras la muerte de Mahsa Amini en 2022, un suceso que desató una ola de indignación y exigencias de cambios profundos, especialmente relacionados con los derechos de las mujeres y la libertad de expresión.

La respuesta del gobierno iraní ha sido severa, con reportes de violencia y detenciones masivas.