El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, no acudirá al Super Bowl LIX, a pesar de haber sido una figura recurrente en algunos de los eventos deportivos más importantes del país durante su segundo mandato. Su ausencia en la final de la NFL rompe con las expectativas de que apareciera en el tradicional palco presidencial.

Trump ha sido visto recientemente en primera fila en combates de la UFC y en torneos como el US Open, lo que había alimentado las especulaciones sobre su posible presencia en el Super Bowl. Sin embargo, el mandatario descartó esa posibilidad alegando motivos de distancia.

“Está simplemente muy lejos. Iría. He tenido recibimientos increíbles en el Super Bowl, les caigo bien”, afirmó el presidente en una entrevista concedida al New York Post el viernes. “Iría si fuera un poco más cerca”, añadió.

El Super Bowl LIX se disputará el próximo 8 de febrero en el Levi’s Stadium, ubicado en el Área de la Bahía de San Francisco, en la costa oeste de Estados Unidos. La distancia entre Washington y California, así como la logística que implica el traslado presidencial, habrían sido factores determinantes en la decisión de Trump de no asistir al evento deportivo más visto del año en el país.

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