La detención de un familiar de Karoline Leavitt, actual vocera de la Casa Blanca, ha desatado una ola de reacciones en medios estadounidenses y latinoamericanos.

El arresto fue realizado por la agencia de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) durante un operativo migratorio que ahora genera debate sobre las políticas migratorias y los lazos familiares en altos círculos gubernamentales.

Se informó que la familiar de la vocera de la Casa Blanca es la madre de uno de sus sobrinos, quien estuvo casada con uno de sus hermanos, con quien no ha tenido buena comunicación.

“Esta mujer es la mamá del sobrino de Karoline y ellas no han hablado en mucho tiempo. El niño ha vivido todo el tiempo en New Hampshire con su papá desde que nació. Nunca ha vivido con su mamá”, señaló un representante de la política norteamericana.

 Contexto del operativo de ICE 

Según información publicada por medios locales, el detenido sería un pariente cercano de Karoline Leavitt, aunque no se especificó el nombre ni la nacionalidad de la persona.

ICE explicó en un comunicado que su actuación responde a políticas migratorias regulares y que todos los casos son tratados conforme a la ley.

“Ella entró a Estados Unidos con una visa de turista por la que debió abandonar el país el 6 de junio de 1999. Bajo el mandato del presidente Trump y la secretaria Noem, todos los individuos que se encuentren de forma irregular son sujetos de deportación”; señaló una vocera de ICE.

 Reacciones en torno al caso 

El vínculo del detenido con una figura pública ha provocado opiniones divididas y resaltado la preocupación de muchos migrantes centroamericanos y latinoamericanos radicados en Estados Unidos.

El caso renueva el debate sobre el trato a inmigrantes y la percepción de justicia en la aplicación de la normativa migratoria, especialmente cuando involucra a familias de funcionarios de alto perfil.