La cúpula militar obligó a la primera ministra de Bangladesh, Sheikh Hasina, a renunciar y huir del país luego que decidieron no continuar reprimiendo a la población.

Medios locales han calificado la dimisión de Hasina como un golpe de Estado asestado por las Fuerzas Armadas del país que se habían mantenido por más de dos semanas en las calles para reprimir las manifestaciones de estudiantes y la población.

Las masivas protestas habían dejado hasta el domingo 300 muertes, centenares de detenidos y caos en el país que estuvo gobernando por Hasina por más de 15 años.

El jefe del Ejército de Bangladesh, Waker-Uz-Zaman, confirmó la dimisión de Sheikh y anunció que tomarían el poder interinamente, hasta que se hagan nuevas elecciones. 

“Se formará un gobierno interino y a través de este se llevarían a cabo todas las actividades del país”, dijo el jefe militar a la población que celebraba en las calles la salida de Hasina.

Zaman prometió a los estudiantes juzgar a los asesinos y responsables de la represión cometida en contra de los estudiantes, que se alzaron para evitar que se fijaran cuotas para asignar empleos en la Administración Pública.

Además, mencionó que tanto el pueblo como la economía de la nación han sufrido con la decisión de la ex primera ministra de Bangladesh de continuar en el poder a pesar del levantamiento social en su contra.

Sheikh Hasina es hija de Sheikh Mujibur Rahman un líder fundador de Bangladés que era considerado el padre de la Patria.