La ciudad de Shanghái, en China, ha experimentado un fenómeno climático histórico este mes de mayo, alcanzando la temperatura más alta registrada en más de cien años, estableciendo un nuevo récord de 36,1 grados Celsius, lo que equivale a casi 97 grados Fahrenheit.
El récord anterior, de 35,7 grados Celsius (96,3 grados Fahrenheit), se remonta a mayo de 1876 y solo se ha superado en tres ocasiones desde entonces, en los años 1903, 1915 y 2018, según informaron los medios estatales.
Aunque se desconoce la fecha exacta en que se comenzaron a registrar las temperaturas en la ciudad, estos datos destacan la excepcionalidad del calor alcanzado recientemente.
La ola de calor que rompió el récord de mayo tuvo lugar en el distrito de Xuhui, según el Departamento Meteorológico de Shanghái, citado por los medios estatales.
A primera hora del día, este departamento emitió la primera alerta de altas temperaturas del año, ya que los termómetros en la ciudad habían superado los 35 grados Celsius (95 grados Fahrenheit) durante tres días consecutivos.
No es la primera vez que China enfrenta condiciones climáticas extremas en los últimos tiempos. En julio del año pasado, el país fue azotado por una ola de calor en la que los residentes tuvieron que buscar refugio en búnkeres antiaéreos y fuentes públicas para mantenerse frescos.
El año pasado, Shanghái tuvo un total de 50 días con temperaturas superiores a los 35 grados centígrados. Actualmente, el nivel de alerta por temperatura en la ciudad es amarillo, el más bajo de los tres niveles establecidos.
Sin embargo, se espera que se eleve a alerta naranja si la temperatura máxima supera los 37 grados Celsius en 24 horas, y a alerta roja si se pronostica que las temperaturas superarán los 40 grados Celsius en las siguientes 24 horas.
Los expertos señalan que el calor se ha agravado debido a una intensa temporada de niebla tóxica que ha incrementado los niveles de contaminación.
“El calentamiento global ha llevado al aumento de las temperaturas de las aguas costeras de China y ha acelerado el incremento del nivel del mar”, según declaraciones del jefe del departamento de previsión y vigilancia marina del Ministerio de Recursos Naturales de China, Wang Hua.
La reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero y la adopción de prácticas sostenibles son fundamentales para frenar estos fenómenos extremos y proteger tanto a las personas como a los ecosistemas vulnerables a los impactos del calentamiento global.