China ha anunciado la prohibición total de la importación de productos del mar procedentes de Japón. La decisión se toma como respuesta directa a la controvertida acción de Tokio de comenzar a liberar aguas residuales radiactivas tratadas desde la planta nuclear de Fukushima.
La medida, anunciada este jueves por el departamento de aduanas chino, refleja la profunda preocupación que ha generado la liberación de aguas residuales radiactivas en la región.
El gobierno japonés inició esta liberación como parte de su plan para gestionar las aguas contaminadas de la planta de energía nuclear de Fukushima, sin embargo, esta acción ha sido objeto de críticas y objeciones, tanto por los consumidores como de otros países.
Japón planea verter aguas residuales de una planta nuclear en el Océano Pacifico
La respuesta china a esta liberación ha sido enérgica, describiendo el acto de liberar las aguas como “egoísta e irresponsable”, por lo que decidió cortar drásticamente sus lazos comerciales en lo que respecta a productos del mar provenientes de Japón.
Esta prohibición no solo impactará en la importación de mariscos, sino que también podría extenderse a otros productos oceánicos, como la sal marina y las algas.
Según el Departamento de Aduanas de China, la medida tiene como objetivo salvaguardar la seguridad alimentaria y la salud de los consumidores chinos, siendo la preocupación principal el potencial riesgo de contaminación radiactiva derivada de la descarga de las aguas tratadas de Fukushima.
De acuerdo a Tokyo Electric Power Company (TEPCO), la compañía eléctrica estatal, tienen previsto liberar aproximadamente entre 200 y 210 metros cúbicos de aguas residuales tratadas. A partir de este viernes, planean llevar a cabo una liberación continua de 456 metros cúbicos de aguas residuales durante un lapso de 24 horas, sumando un total de 7.800 metros cúbicos a lo largo de un período de 17 días.