Un grupo de científicos se encuentra alarmado por el cambio repentino de color del agua de los ríos que se está volviendo anaranjada en El Salmón, ubicado en Alaska.
El lugar era conocido por su agua cristalina y una naturaleza virgen que la rodeaba, algo que ha quedado en el pasado con el nuevo color de las aguas.
“Las aguas del río se están oxidando. Los afluentes a lo largo de un tercio del Salmón, de 110 kilómetros de longitud, están llenos de minerales de hierro oxidado y, en muchos casos, ácidos”, detalla el informe sobre el caso ambiental.
La revista Scientific American destacó en sus emisiones lo que está ocurriendo con las aguas de los ríos en Alaska; entre estos el del largo de Brooks Range (al menos 75 de ellos en los últimos cinco a diez años están viviendo este fenómeno).
Se cree que lo mismo ocurrirá en Rusia y Canadá, algo que sería inevitable porque hasta el momento se desconoce qué está provocando el lamentable fenómeno.
El fenómeno fue descubierto cuando uno de los investigadores sobrevolaba la zona y vio como las aguas ya no eran cristalinas, sino anaranjadas.
“Es casi seguro que está sucediendo en otras partes del Ártico”, dijo el geoquímico de la Universidad de California, Riverside, Timothy Lyons, al asegurar que no solo El Salmón se verá afectado.
Para algunos conocedores, el hecho de que las aguas de los ríos se estén oxidando coincide con el cambio climático, lo que significa que el hecho iría en aumento.
“Es posible que el calor ya haya comenzado a derretir el 40 por ciento del permafrost del parque, la capa de tierra justo debajo de la capa superior del suelo que normalmente permanece congelada durante todo el año. Pero ha sido un misterio cómo exactamente el deshielo del permafrost está volviendo anaranjados estos ríos”, se indicó.
Al respecto, se indicó que es crucial comprender qué está ocurriendo para analizar el impacto ecológico generalizado y ayudar a las comunidades a adaptarse ante el cambio de las aguas de los ríos.
Un grupo de conocedores ha relacionado el hecho ambiental con el ácido de los minerales, los cuales estarían lixiviando hierro de un lecho de roca que ha estado expuesto al agua por primera vez en milenios.
Otro factor sería que las bacterias están movilizando el hierro del suelo en los humedales que se están descongelando, según explican en su investigación.