Autoridades de la Franja de Gaza han confirmado que al menos 12 hospitales han dejado de funcionar por la falta de combustible en la región.

Desde hace unas horas, los generadores de electricidad de los hospitales en Gaza se quedaron sin combustible; provocando una crisis sin precedentes.

Uno de los portavoces de Palestina informó que lo más importante por los momentos es permitir el ingreso de combustible a la región.

Paramédicos y doctores advirtieron el lunes que los hospitales dejarían de funcionar en 48 horas si no se permitía el ingreso.

A pesar de los llamados humanitarios, Israel se niega a permitir que Gaza tenga suministro para evitar que el grupo Hamas lo use para atacar su nación.

Al respecto, el gobierno israelí ha sido claro al indicar que no suministrarán combustible, incluso si Hamas libera a todos los rehenes.

La decisión del gobierno israelí ha generado preocupación en la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Para el ente mundial es indispensable el ingreso de combustible para que no dejen de funcionar los hospitales.

“Es extremadamente urgente, porque sin combustible los vehículos no pueden moverse, los generadores no pueden producir electricidad para los hospitales, y también se necesita en panaderías y plantas desalinizadoras de agua”, explicó en rueda de prensa telemática Tamara Alrifai, portavoz en Amán (Jordania) de la Agencia de la ONU para los Refugiados de Palestina

Israel, desde el sábado, ordenó el ingreso de la ayuda humanitaria proveniente de Egipto. Cada contenedor está siendo revisado minuciosamente para evitar todo tipo de producto que pueda llegar al grupo Hamas.