El fin del TPS para Venezuela y Haití fue declarado ilegal por una corte federal de Estados Unidos, una decisión que genera alivio y esperanza entre miles de migrantes protegidos bajo el Estatus de Protección Temporal (TPS).

Esta resolución limita la capacidad del gobierno de Trump de retirar la protección a ciudadanos que huyen de situaciones críticas en sus países.

El fallo, anunciado este 29 de enero, respondió a demandas de organizaciones de derechos humanos y grupos de defensa de migrantes.

Argumentaron que la decisión del Gobierno federal de terminar el TPS para países como Venezuela y Haití no siguió procedimientos legales adecuados y agravaría la situación de vulnerabilidad de estas comunidades en EEUU.

“Las acciones de la secretaria contradicen fundamentalmente el diseño estatutario del Congreso, y su pretensión de ejercer un poder absoluto e ilimitado para anular el TPS de un país es irreconciliable con el lenguaje claro del estatuto”, escribieron los jueces Kim Wardlaw, Salvador Mendoza y Anthony Johnstone.

Impacto en migrantes venezolanos y haitianos

El TPS permite a migrantes venezolanos y haitianos residir y trabajar legalmente mientras sus países enfrentan crisis humanitarias, inseguridad o desastres naturales.

El intento de terminación del programa había generado incertidumbre en comunidades centroamericanas, haitianas y venezolanas, especialmente en estados como Florida y Texas, donde se concentra gran parte de la población beneficiada.

De acuerdo con las agencias, la corte consideró que la eliminación abrupta de la protección violaría derechos adquiridos y pondría en riesgo a familias enteras.

Organizaciones migratorias señalan que la decisión marca un precedente importante para vulnerables amparados bajo el TPS.