Una reconocida panadería latina cierra en Charlotte, Carolina del Norte, después de décadas atendiendo a la comunidad hispana para proteger a sus clientes inmigrantes.

La reciente ofensiva migratoria en EEUU, que incluye redadas y operativos intensificados de las autoridades, ha provocado temor entre trabajadores y empresarios de origen latino, obligando a algunos negocios a cerrar sus puertas.

El cierre de esta panadería latina de Manolo Betancur, conocida como Manolo’s Bakery, se suma a una tendencia preocupante en Charlotte, donde varias empresas dirigidas por inmigrantes reportan pérdidas de personal y disminución de clientes.

Dueños y empleados expresan que las constantes acciones del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) han cambiado la dinámica de los vecindarios: ahora muchos prefieren no salir de casa ni acudir a negocios tradicionales de la comunidad.

 El impacto de las políticas migratorias en pequeños negocios latinos 

Además del temor generalizado, las consecuencias económicas son notables. Empresarios latinos en Carolina del Norte señalan que hay menos inversión y mayor incertidumbre para quienes integran la fuerza laboral migrante de la región.

Estas medidas no solo afectan la economía local, también agudizan la división social y la desconfianza hacia las autoridades.

La situación recuerda casos similares en otras ciudades de EEUU, donde negocios hispanos han cerrado ante el aumento de la presión migratoria.