- Pakistán se prepara para la firma electrónica del acuerdo, seguida de inmediato por conversaciones a nivel técnico la próxima semana.
TEL AVIV, Israel (AP) — Estados Unidos e Irán parecen estar cerca de un acuerdo para poner fin a la guerra y reabrir el estrecho de Ormuz.
El primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, afirmó el sábado que un acuerdo destinado a poner fin a la guerra en Oriente Medio está más cerca que nunca y que esperaba que se finalizara en un plazo de 24 horas.
Pakistán se prepara para la firma electrónica del acuerdo, seguida de inmediato por conversaciones a nivel técnico la próxima semana.
Declaraciones anteriores sobre un avance inminente no llegaron a concretarse.
El aparente avance en las negociaciones se produce luego que Irán intercambiara fuego con Estados Unidos e Israel durante tres días esta semana, lo que amenazó con llevar a la región a una guerra a gran escala.
El Comando Central de Estados Unidos indicó el viernes por la noche en una publicación en redes sociales que interceptó varios drones de ataque iraníes que tenían como objetivo buques comerciales en el estrecho de Ormuz.
La guerra lanzada por Estados Unidos e Israel el 28 de febrero ha sacudido Oriente Medio y prácticamente ha paralizado los envíos de petróleo y gas natural desde el golfo Pérsico. Un frágil alto el fuego está en vigor desde el 7 de abril.
Esto es lo que hay que saber:
Los términos sobre programa nuclear de Irán se definirán dentro de los 60 días posteriores al acuerdo
El ministro de Relaciones Exteriores iraní, Abbas Araghchi, declaró el viernes que los términos para abordar el programa nuclear de Irán se definirán en los 60 días posteriores a la firma del acuerdo inicial y que las partes podrían decidir extender ese periodo.
El programa nuclear de Irán ha sido un punto clave de división. Estados Unidos e Israel temen que pueda conducir a un arma atómica, una de las principales razones que sus mandatarios citaron para ir a la guerra. Teherán ha insistido en que sus esfuerzos nucleares tienen fines pacíficos.
Un alto funcionario del gobierno de Estados Unidos, que informó a periodistas bajo condición de anonimato conforme a reglas establecidas por la Casa Blanca, señaló el viernes que el acuerdo en gestación iniciará el proceso de destruir o retirar el uranio altamente enriquecido de Teherán.
El funcionario explicó que el periodo de 60 días después que ambas partes firmen el acuerdo se utilizará para definir los detalles técnicos para retirar el uranio enriquecido de Irán.
El funcionario no precisó a quién prevé Estados Unidos que se encargue de retirar el uranio, que se cree está sepultado bajo tres instalaciones nucleares que fueron duramente impactadas por ataques estadounidenses el año pasado.
Acuerdo EE.UU. e Irán incluirá condiciones para reabrir el estrecho de Ormuz, según el funcionario
El funcionario estadounidense indicó que el acuerdo en gestación incluye disposiciones para reabrir el estrecho.
Araghchi sostuvo que Irán quiere un acuerdo que permita a Teherán cobrar a los barcos “por los servicios prestados” cuando transiten el estrecho de Ormuz. Irán ha impuesto un sistema de peajes durante la guerra, lo que Estados Unidos y otros países afirman que viola el derecho internacional.
El tránsito por el estrecho de Ormuz, una vía marítima vital para el transporte de petróleo y gas natural, se ha visto interrumpido y ha restringido el suministro energético mundial, elevó los precios del combustible y encareció los alimentos y otros productos básicos mucho más allá de la región.
Se prevé que acuerdo incluya el levantamiento de sanciones a Irán
Tres funcionarios regionales dijeron que también se espera que el acuerdo en gestación incluya el levantamiento gradual de sanciones a Irán y la liberación de activos iraníes congelados. Los funcionarios hablaron bajo condición de anonimato debido a la sensibilidad de las negociaciones.
Indicaron que esperan una ceremonia de firma del acuerdo en los próximos días, una vez que funcionarios en Washington y Teherán lo aprueben.
Trump detuvo plan militar terrestre para apropiarse del uranio de Irán
Un informe reciente revela que el plan de Estados Unidos para capturar uranio de Irán fue frenado personalmente por Donald Trump ante la posibilidad de una respuesta sin precedente del gobierno persa.
Según fuentes citadas por CNN, la administración Trump detuvo una operación militar terrestre en la que las fuerzas armadas buscaban incautar material nuclear iraní, como lo hizo en Venezuela, tras el derrocamiento y captura de Nicolás Maduro.
El plan de Trump respondía a las crecientes preocupaciones sobre el programa de armas nucleares de Irán y la posibilidad de que Teherán aumentara su capacidad de enriquecimiento de uranio.
La misión, considerada de alto riesgo, pretendía enviar tropas estadounidenses para interceptar el traslado de uranio dentro del territorio iraní.
De haberse ejecutado, el operativo podría haber escalado las tensiones entre Irán y Estados Unidos, además de poner en peligro las negociaciones nucleares internacionales.
La pausa ordenada por Trump mantuvo en vilo a la inteligencia estadounidense y reforzó las dudas sobre la estrategia respecto a Irán.
El hecho de que Estados Unidos considerara una acción tan directa subraya la relevancia estratégica del uranio iraní y la preocupación occidental por su posible uso militar. Para muchos expertos, el episodio refleja la volatilidad de la política exterior bajo la administración Trump.
Trump a Irán: “Es gente muy deshonrosa con la que tratar”
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, arremetió contra Irán después de que los términos del acuerdo de paz entre Estados Unidos, Israel e Irán aparecieran publicados en medios estatales iraníes.
La noticia ha generado reacciones inmediatas en la comunidad internacional, justamente en un momento en que se buscaba distender las relaciones y avanzar hacia una solución negociada en la región.
El presidente Donald Trump salió al paso de la situación, calificando la filtración de los detalles del acuerdo como una “provocación inaceptable”, alimentando el escepticismo respecto a la voluntad de las partes para respetar lo pactado.
Esta reacción no solo complica los esfuerzos diplomáticos, sino que coloca bajo presión a las delegaciones negociadoras, justo cuando las conversaciones parecían avanzar con el apoyo de aliados relevantes.
“Los términos que Irán filtró a las ‘Fake News’ (noticias falsas) no tienen NADA que ver con los términos que se acordaron por escrito”, escribió Trump en Truth Social.
“Lo que dijeron, incluida su declaración débil y patética sobre la existencia de un acuerdo, no guarda relación alguna con la verdad”, continuó. “Es gente muy deshonrosa con la que tratar. Con ellos, no existe tal cosa como negociar de buena fe”.
La aparición del acuerdo de paz en medios estatales iraníes puso en evidencia la fragilidad del proceso y la dificultad de mantener la confidencialidad necesaria en negociaciones de esta magnitud.
Voceros del gobierno de Irán sostienen que la publicación tenía el objetivo de informar a la opinión pública, mientras que autoridades estadounidenses y de Israel interpretan el hecho como una violación del espíritu de las negociaciones.
La relación entre EE.UU. e Irán ha estado marcada por episodios de desconfianza y el reciente incidente vuelve a encender alertas en la región, incrementando la incertidumbre sobre el futuro del acuerdo y la estabilidad internacional.
En su mensaje, Trump calificó de “TOTALMENTE INACEPTABLE” que Irán siguiera atacando barcos en el estrecho. “¡Más les vale ponerse las pilas, y rápido!”, afirmó.
Además, analistas advierten que la postura firme de Trump podría influenciar en la respuesta de la administración Biden y la evolución de los diálogos.
Después de tres meses de guerra, Trump sigue apostando por un acuerdo con Irán
El presidente Donald Trump lleva mucho tiempo esperando que este fin de semana sea un importante hito en su presidencia, al llegar a un acuerdo con Irán.
El Mundial de fútbol regresa a Estados Unidos el viernes por primera vez en 32 años, después de que Trump se volcara en lograr la candidatura para coorganizar el mayor torneo de selecciones del mundo durante su primer mandato.
El domingo será agasajado, en su 80 cumpleaños, durante una velada de peleas de la UFC que se espera atraiga a miles de personas a los terrenos de la Casa Blanca.
Horas después del combate final, tiene previsto partir hacia la cumbre del G7 en los Alpes franceses para reunirse con varios líderes con los que ha estado enfrentado por la guerra y los aranceles.
Pero Trump elevó aún más las expectativas para los próximos días cuando el jueves anunció que Estados Unidos e Irán podrían llegar este fin de semana a un acuerdo que allanaría el camino para el final de la guerra de tres meses, que ha sido ampliamente impopular entre los estadounidenses y ha sacudido los mercados mundiales de petróleo. Afirmó que planea enviar a su vicepresidente, JD Vance, a la firma del acuerdo.
Trump ha dicho en varias ocasiones en las últimas semanas que está a punto de cerrar un pacto, sin que nada se haya concretado. Tras los comentarios del mandatario, un vocero del Ministerio de Exteriores iraní declaró a la televisora estatal que los mediadores estaban activos, pero que no se había concretado nada para poner fin al conflicto.
Aun así, Trump sostiene que esta vez podría ser diferente.
El avance llega después de que amenazara con intensificar el conflicto con bombardeos más contundentes contra Irán y con tomar el control de la industria petrolera del país, incluyendo la captura de las cruciales instalaciones de la isla de Jarg. Las amenazas del presidente siguieron a ataques cruzados esta semana que habían dejado prácticamente sin valor el alto el fuego temporal pactado a principios de abril.
“Han recibido una paliza como muy poca gente podría soportar”, manifestó Trump en un intercambio con reporteros en la Oficina Oval al explicar por qué estaba seguro de que, esta vez, el pacto se concretaría. “Y ellos quieren llegar a un acuerdo mucho más que yo”.
Trump ofreció pocos detalles sobre el arreglo que, según él, está tomando forma, pero dijo a los periodistas que creía que el líder supremo iraní, el ayatolá Moytabá Jamenei —de quien se cree que resultó herido el primer día de la guerra y no ha sido visto en público desde entonce, está listo para dar su visto bueno al acuerdo.
Trump presenta el acuerdo como “muy sólido”, aunque reconoce que sigue siendo “un poco conceptual”, y asegura que garantizaría que la República Islámica no pueda desarrollar un arma nuclear.
Trump quiere adueñarse del mercado del petróleo y gas de Irán
El presidente de Estados Unidos (EE.UU.), Donald Trump, ha elevado la tensión internacional con una nueva advertencia sobre Irán.
Trump amenaza con asumir el control total del petróleo y gas iraní, una declaración contundente que reaviva temores sobre la estabilidad de los mercados energéticos globales.
“En un futuro no muy lejano, tomaremos la isla de Jarg y otros puntos de la infraestructura petrolera, y asumiremos el control total de sus mercados de petróleo y gas, tal como hemos hecho con Venezuela, algo que está funcionando de manera brillante tanto para Venezuela como para los Estados Unidos de América”, escribió en su cuenta de Truth Social.
Las palabras de Trump han sido recogidas por agencias que indican que el líder republicano estaría dispuesto a intervenir de forma directa en los sectores petrolero y gasífero de Irán.
Esta postura podría escalar la frágil relación entre ambos países y complicar la situación diplomática en el Golfo Pérsico.
Expertos señalan que, si Estados Unidos llega efectivamente a asumir control o imponer bloqueos más duros al petróleo iraní, los precios de la energía a nivel mundial podrían ver una fuerte subida, afectando tanto a productores como a consumidores.
La Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y líderes internacionales ya han manifestado su preocupación por el impacto en el suministro global y la eventual respuesta de Irán ante una movida de este calibre.
Mientras tanto, sectores críticos advierten que medidas de esta índole podrían desencadenar una nueva crisis petrolera similar a la de décadas pasadas, afectando especialmente a países en vías de desarrollo que dependen del crudo importado.
Irán y EE.UU. vuelven a atacarse mientras el mundo implora por paz
Estados Unidos bombardeó Irán en la madrugada del miércoles después de culpar a Teherán por el choque de un helicóptero de combate estadounidense, e Irán respondió disparando contra países de la región, otra escalada que amenazó con descarrilar los esfuerzos para poner fin a la guerra.
Horas después de que Baréin, Kuwait y Jordania fueran blanco de fuego iraní, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, publicó en su red social Truth Social que Irán está tardando “demasiado en negociar un acuerdo” y que “ahora tendrán que pagar el precio”.
No estaba claro qué significaría exactamente eso, pero los ataques cruzados del miércoles volvieron a plantear la pregunta de cuánta presión puede soportar el acuerdo antes de colapsar. El intercambio ponían a prueba el alto el fuego por segunda vez esta semana, después de que Irán e Israel se atacaran mutuamente el lunes.
Trump ha alternado repetidamente entre expresar optimismo sobre las conversaciones y advertir que estaba listo para volver a una guerra total. Irán, por su parte, ha demostrado resiliencia pese a haber enfrentado semanas de intensos bombardeos, apostando a que su capacidad de cerrar de manera efectiva el estrecho de Ormuz, un paso crucial para el petróleo y el gas natural del mundo, le da una fuerte carta de negociación.
Ambos países parecen estar buscando una manera de poner fin al conflicto, si pueden lograr venderlo como una victoria en casa. Pero el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, parece decidido a perseguir objetivos mucho más difíciles: el colapso del gobierno teocrático de Irán, la eliminación de su programa nuclear y la destrucción del grupo político y militar Hezbollah, aliado de Irán, en Líbano. Eso hará que el compromiso sea mucho más difícil.
Netanyahu publicó en X aproximadamente al mismo tiempo que Trump, insistiendo de nuevo en que Irán nunca podría tener un arma nuclear y defendiendo las decisiones de Israel de atacar a la República Islámica en el pasado.
Los ataques de EEUU e Irán sacuden Oriente Medio
Desde que Estados Unidos e Israel comenzaron la guerra con ataques contra Irán el 28 de febrero, el conflicto ha sacudido la economía global, ha impulsado los precios de la energía en todo el mundo y ha encarecido muchos productos básicos, incluidos los alimentos. El crudo Brent, el estándar internacional, estaba el miércoles por encima de los 91 dólares por barril, un alza de más del 25% desde el inicio de la guerra.
En los ataques más recientes, aviones de combate de Estados Unidos apuntaron a “defensa antiaérea, estaciones de control terrestre y sitios de radar de vigilancia”, informó el Comando Central del ejército estadounidense. Irán reconoció ataques en la región de Bandar Abbas y la isla de Qeshm, pero no dio detalles sobre los daños.
“La operación fue una respuesta proporcional a los recientes ataques contra fuerzas de Estados Unidos y buques comerciales internacionales que transitan por aguas regionales”, dijo el Comando Central.
El principal diplomático de Irán prometió que habría una respuesta, y Teherán más tarde se atribuyó ataques en Kuwait, Baréin y Jordania.
Jordania dijo el miércoles que derribó cinco misiles entrantes, que Irán dijo que tenían como objetivo la Base Aérea Muwaffaq Salti. Esa base aérea ha albergado aviones de combate F-35 estadounidenses y otras aeronaves.
La agencia estatal de noticias Petra de Jordania difundió el comunicado de su ejército, que añadió que no hubo heridos en el ataque y que expertos en explosivos habían examinado los escombros de las intercepciones.
Baréin y Kuwait dijeron que interceptaron fuego entrante, sin dar más detalles.
El ministro de Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, condenó los ataques estadounidenses como una violación de la soberanía iraní en llamadas con sus homólogos de Turquía y Arabia Saudí “y recalcó el derecho inherente de autodefensa, incluida la acción recíproca”, según una publicación en el canal de Telegram de su oficina.
El portavoz del Ministerio de Exteriores, Esmail Baghaei, dijo el miércoles en comentarios televisados que, a la luz de los nuevos ataques, Irán revisaría su postura sobre las negociaciones para poner fin a la guerra.
Los intercambios de fuego se produjeron un día después de que un helicóptero de ataque AH-64 Apache del Ejército de Estados Unidos se estrellara cerca del estrecho de Ormuz después de chocar con un dron iraní, según un funcionario estadounidense, que habló bajo condición de anonimato para comentar una investigación en curso. No estaba claro si la colisión fue intencional.
Una embarcación no tripulada rescató a ambos aviadores del helicóptero, y Trump dijo que no estaban heridos.
¿Se siente fuerte Irán? Ataques confirmarían que no tiene miedo
Los ataques de Irán contra Israel han captado la atención internacional y encendido las alarmas sobre una nueva fase en el conflicto en Medio Oriente, y de la valentía de Teherán de atacar al principal aliado de EE.UU
Estos hechos, que se inscriben en una escalada de tensiones, han sido interpretados por expertos como una clara señal de que Irán se siente cada vez más fuerte y preparado para asumir un papel protagónico en la región, desafiando abiertamente los intereses israelíes y los de sus aliados.
El reciente intercambio de misiles y drones, que se suma a años de confrontaciones indirectas, marca un cambio en la dinámica habitual del enfrentamiento Israel-Irán.
Según analistas citados por BBC Mundo, estos ataques buscan no solo responder a incidentes previos, sino también enviar el mensaje de que la capacidad militar y política iraní ha crecido, respaldada por diversos actores aliados en la zona.
El conflicto se desarrolla en un escenario particularmente volátil, donde países y grupos armados como Hezbolá y militias en Siria también juegan un papel clave.
A medida que Irán fortalece su influencia mediante el apoyo a estos aliados, Israel intenta frenar su expansión mediante acciones preventivas, lo que incrementa el riesgo de una confrontación directa y a gran escala.
Este entorno ya ha provocado alteraciones en el equilibrio de poder regional, generando incertidumbre sobre la estabilidad futura de Medio Oriente.
La confrontación va más allá del ámbito militar y tiene profundas repercusiones políticas, afectando las relaciones diplomáticas y la seguridad de millones de personas.
Irán ataca al mayor aliado de EE.UU. en Medio Oriente
Israel e Irán intercambiaron fuego el lunes en la madrugada en sus primeros ataques desde que Estados Unidos alcanzó un alto el fuego con Teherán hace dos meses. Horas después, el ejército de Irán dijo que detendría sus operaciones ofensivas.
Las nuevas hostilidades amenazaban con arrastrar de nuevo a Oriente Medio a una guerra regional a gran escala.
La guerra, iniciada por Estados Unidos e Israel el 28 de febrero con ataques contra Irán, ha sacudido la economía mundial, ha impulsado los precios de la energía en todo el mundo y ha encarecido muchos productos básicos, incluidos los alimentos. Los funcionarios no han podido convertir el alto el fuego de abril en un acuerdo para poner fin al conflicto de forma permanente.
Durante la tregua, Irán ha mantenido su control asfixiante sobre el estrecho de Ormuz, un paso crucial para el petróleo y el gas natural del mundo cuyo cierre fue la razón principal por la que los precios mundiales del combustible se dispararon. Israel ha continuado atacando a Hezbollah, aliado de Irán en Líbano, y se ha adentrado más en ese país. Y el lunes, los rebeldes hutíes en Yemen, otro aliado iraní, también dispararon contra Israel y advirtieron que atacarían a los barcos asociados a Israel en el mar Rojo.
Con poco progreso aparente en las conversaciones de paz, Israel e Irán intercambiando fuego y los hutíes uniéndose a los combates, los riesgos de que la guerra vuelva a estallar por completo parecían más altos que en cualquier momento desde el alto el fuego.
Tras los nuevos ataques, el presidente de Estados Unidos Donald Trump escribió en internet: “Israel e Irán deben dejar inmediatamente de ‘disparar‘”.
Poco después, el mando conjunto del ejército iraní emitió su comunicado. Dijo que si Israel o sus partidarios llevaban a cabo cualquier otra “agresión y actos hostiles”, incluso en el sur de Líbano, entonces “seguirán medidas mucho más severas y aplastantes que antes”.
Diplomáticos tratan de salvar el alto el fuego entre EEUU e Irán
Antes, dos funcionarios regionales dijeron que había esfuerzos diplomáticos concertados en marcha el lunes para salvar el alto el fuego.
Funcionarios de Egipto, Arabia Saudí, Turquía, Pakistán y Qatar han instado al gobierno de Trump a presionar a Israel para que frene sus ataques contra Irán y Beirut. También han instado a funcionarios iraníes a detener los ataques contra Israel, dijeron. Ambos funcionarios hablaron a condición de guardar el anonimato porque no estaban autorizados a hablar con reporteros.
Trump dijo que había conversaciones en marcha para un alto el fuego entre Israel e Irán, aunque no dio detalles.
Israel e Irán intercambiaron ataques
Irán lanzó oleadas de ataques contra Israel el lunes, e Israel lanzó ataques contra el centro y el oeste de Irán. Fue el primer intercambio de fuego desde el alto el fuego.
La televisión estatal de Irán reportó que se oyeron explosiones en Isfahán, Karaj, Tabriz y Teherán. Irán cerró el espacio aéreo alrededor del Aeropuerto Internacional Imán Jomeini de Teherán tras el ataque israelí.
Las agencias semioficiales de noticias Fars y Mehr dijeron que ataques israelíes habían alcanzado una fábrica petroquímica en la ciudad de Mahshahr. No ofrecieron detalles sobre daños. El ejército israelí confirmó posteriormente el ataque contra la planta, diciendo que apuntó a sitios que producen materiales para misiles balísticos. También dijo que atacó lanzadores de misiles montados en camiones.
Israel dijo que sus ataques respondían a un ataque con misiles de Irán. Teherán advirtió el domingo que tomaría represalias después de que Israel atacara sin previo aviso los suburbios del sur de Beirut. Cuando Israel respondió, Irán volvió a disparar.
La Guardia Revolucionaria, un cuerpo paramilitar iraní, señaló que había atacado dos bases militares en Israel.
Se oyeron explosiones en el centro de Israel mientras las defensas antiaéreas intentaban interceptar el fuego iraní entrante. Las sirenas también sonaron en la vecina Jordania.
Irán culpó a Estados Unidos por la escalada.
“Nadie cree que el régimen israelí emprendería ninguna acción sin coordinación con Estados Unidos”, dijo el portavoz del Ministerio iraní de Exteriores, Esmail Baghaei, durante una sesión informativa con periodistas en Teherán.
La Casa Blanca no respondió a mensajes sobre los ataques de Israel y si se realizaron en coordinación con Estados Unidos.
Las tensiones parecen crecer entre Trump y Netanyahu por Irám
Trump y el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, iniciaron la guerra en un ataque estrechamente coordinado contra Irán, y funcionarios israelíes presumieron orgullosamente de una cooperación sin precedentes “hombro con hombro” durante todo el conflicto, que llegó a 100 días el lunes.
Pero desde los primeros ataques, los dos hombres se han movido en direcciones opuestas, con tensiones que a veces se han derramado a la vista pública. Netanyahu parece haber desafiado abiertamente a Trump con el ataque del domingo en Beirut y los ataques posteriores en Irán, mientras que Trump ha expresado su descontento con Israel, incluso menospreciando a Netanyahu al declarar a The Financial Times que “Yo tomo todas las decisiones”.
Las diferencias entre ambos parecen derivar de las consideraciones locales de cada líder. Netanyahu enfrenta elecciones este otoño y está bajo presión pública para responder a los continuos ataques de Hezbollah, apoyado por Irán, contra el norte de Israel. También recela de parecer demasiado servil ante Trump.
El presidente de Estados Unidos, por su parte, también enfrenta elecciones —para el Congreso en noviembre— y está ansioso por poner fin a una guerra que ha sacudido la economía mundial y ha elevado los precios para los consumidores.
Los hutíes, aliados de Irán, se atribuyen ataque contra Israel
Por su parte, los rebeldes hutíes en Yemen se atribuyeron el lunes un ataque a Israel y dijeron que los barcos asociados a Israel volverían a ser objetivo de ataques en el mar Rojo, poniendo en peligro el mar Rojo, el golfo de Adén y el estrecho de Bab el-Mandeb, que los conecta. El comunicado del general de brigada Yahya Saree fue difundido en el canal de noticias por satélite al-Masirah de los hutíes.
Los hutíes hicieron una amenaza similar durante la guerra entre Israel y Hamás en la Franja de Gaza y mataron al menos a nueve marinos y hundieron cuatro barcos en más de 100 ataques, a menudo apuntando a embarcaciones con vínculos tangenciales o incluso sin vínculos con Israel.
Los ataques de Irán trastocaron el transporte marítimo en el mar Rojo, por el que antes de la guerra pasaban cada año alrededor de 1 billón de dólares en mercancías.
Guerra EE.UU. e Irán: Suenan las sirenas antiaéreas en países del golfo Pérsico
Irán disparó misiles balísticos y drones hacia territorio bareiní y hacia Kuwait, informó el sábado el gobierno de Baréin.
El Ministerio de Relaciones Exteriores bareiní indicó que fueron interceptados e instó a Irán a cesar de inmediato los ataques contra sus vecinos del Golfo.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Kuwait calificó los ataques como una “grave escalada” y una “flagrante violación de su soberanía”. Indicó el sábado que se reserva el derecho de defender al país.
El comunicado se difundió horas después que el ejército de Estados Unidos informara que derribó misiles balísticos y drones de Irán lanzados el viernes hacia el estrecho de Ormuz y aliados árabes del Golfo, al tiempo que, en respuesta, atacó algunos sitios costeros de radar de vigilancia de la República Islámica, un intercambio de fuego que tensó aún más un frágil alto el fuego con Teherán.
El intercambio de ataques se produce cuando el gobierno de Trump incrementa la presión sobre Irán para que alcance un acuerdo que ponga fin al conflicto.
El Comando Central de Estados Unidos señaló en redes sociales el viernes por la noche que Irán disparó siete misiles balísticos hacia Kuwait y Baréin; Las fuerzas estadounidenses interceptaron seis de los misiles y un séptimo no logró alcanzar su objetivo. El ejército añadió que no había reportes de daños a personal de Estados Unidos.
Los misiles balísticos fueron disparados luego que Estados Unidos, más temprano ese día, derribara cuatro drones iraníes que habían sido lanzados hacia el estrecho de Ormuz.
“El ataque con drones representó una amenaza inmediata para el tráfico marítimo regional”, afirmó el Comando Central de Estados Unidos en redes sociales.
El ejército de Kuwait indicó que sus fuerzas estaban interceptando misiles y drones que atacaban el país, y Baréin activó las sirenas de ataque aéreo y pidió a la población trasladarse al lugar seguro más cercano y seguir las instrucciones oficiales.
La Guardia Revolucionaria de Irán declaró que atacó la base aérea Ali Al Salem, que alberga fuerzas estadounidenses en Kuwait, y la 5ta Flota de la Marina de Estados Unidos en Baréin, según la agencia estatal de noticias IRNA.
El ejército de Estados Unidos está imponiendo un bloqueo a los puertos de Irán en respuesta al control asfixiante de Teherán sobre el corredor crucial para los envíos mundiales de petróleo y gas natural, lo que ha disparado los precios de la energía y ha planteado problemas políticos para el Partido Republicano del presidente estadounidense Donald Trump de cara a las elecciones legislativas de medio mandato.
El Comando Central de Estados Unidos informó que atacó los sitios de radar, incluida una isla en el estrecho, “para defenderse de nuevos ataques”.
Trump promete un rápido fin al conflicto en Irán
Fue el episodio más reciente de ataques de ida y vuelta que han puesto a prueba el endeble alto el fuego en la guerra y los esfuerzos por alcanzar un acuerdo para extender esa tregua. A principios de esta semana, drones iraníes dañaron gravemente una terminal de pasajeros en el principal aeropuerto de Kuwait, mataron a una persona, hirieron a decenas y cerraron brevemente el aeródromo.
Pese a que los ataques avivaron nuevas preocupaciones de que el alto el fuego pudiera colapsar, Trump dijo a los periodistas el viernes que “la situación con Irán parece ir bastante bien”.
“Vamos a salir de Irán muy rápidamente y va a ser muy fuerte de una forma u otra, ya sea con un papel o por la vía muy dura”, declaró Trump en un encuentro con agricultores en Wisconsin. “La vía muy dura quizá sea la más fácil, pero vamos a salir, y los precios de sus fertilizantes van a bajar muchísimo, igual que hace cuatro meses”.
Cada vez parece más que Trump está acorralado en un conflicto que se ha asentado en un compás de espera. Negociadores de Estados Unidos e Irán alcanzaron hace una semana un acuerdo tentativo para extender el alto el fuego por 60 días e iniciar una nueva ronda de conversaciones sobre el programa nuclear iraní. Pero Trump ha pedido cambios no especificados y las autoridades iraníes no han mostrado señales públicas de dar el visto bueno al acuerdo.
Al ser consultado el viernes sobre por qué estaba tardando tanto, Trump dijo al programa “Meet the Press” de la cadena NBC que era porque “es algo muy difícil para ellos”.
“Hay cosas que nunca pensaron que estarían haciendo y que van a tener que hacer. No tienen opción, y lleva un poco de tiempo”, sostuvo en la entrevista.
Trump señaló que los iraníes aún conservan entre el 21% y el 22% de sus misiles.
Irán a EE.UU.: La República Islámica es poderosa
El canciller iraní exige aceptar un poderoso Irán, lanzando así un mensaje firme a Washington y a la política exterior estadounidense.
En recientes declaraciones, el ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, aseguró que Estados Unidos debe reconocer la nueva realidad en el Medio Oriente: Irán es hoy una potencia regional y mundial ineludible.
“Esto no es una broma: que un país resista 40 días frente a una de las mayores potencias militares del mundo, que incluso está equipada con armas nucleares y, además, frente a otra fuerza militar como el régimen sionista“, estimó Araghchi.
Según el canciller, el resultado fue que sus adversarios acabaron “obligados” a pedir negociaciones y un alto el fuego.
Abdolahian, durante una conferencia en Teherán, enfatizó que ya no es posible retroceder a los tiempos en que Irán era marginado en la política internacional. Según destacó, “la era en la que EE.UU. podía ignorar a Irán ha terminado”.
Las tensiones entre EE.UU. e Irán se han intensificado tras el colapso del acuerdo nuclear, y el gobierno iraní aprovecha cada foro diplomático para recordar su peso en los asuntos regionales y globales.
Expertos advierten que este nuevo tono refuerza la narrativa iraní de resistencia y soberanía.
Líbano le deja claro a Irán que no se entrometa en sus asuntos
El presidente de Líbano, Joseph Aoun, pide a Irán no intervenir en los asuntos internos del país y asegura que la única salida posible a la crisis actual es la diplomacia.
Según declaraciones recogidas recientemente, el mandatario hizo un llamado a todas las naciones, especialmente a Irán, para que respeten la soberanía libanesa y eviten cualquier injerencia que complique aún más la situación política y social.
“No es su país, es el nuestro (…) No tienen por qué interferir en nuestro país”, lanzó el dirigente libanés dirigiéndose a Irán.
Al respecto, indicó que “Hezbolá debe entender que no (hay) otra solución que sentarse y hablar, no hay otra forma (…) de salvar lo que queda salvo a través de la negociación y la diplomacia”.
La crisis en Líbano se ha profundizado durante los últimos años, motivada por divisiones políticas, problemas económicos y la influencia de potencias externas.
Esta postura coincide con los esfuerzos que realiza la comunidad internacional para respaldar la estabilidad en la región.
Israel tomará el control del Líbano
El gobierno de Israel ha anunciado que asumirá el control militar del territorio de Líbano desde el río Litani hacia el sur.
La decisión, presentada como una medida para garantizar la seguridad nacional, llega en un contexto de fuerte tensión con el grupo armado Hezbollah y tras recientes intercambios de fuego en la frontera.
La palabra clave “Israel control militar sur de Líbano” resalta el alcance y la intención de la acción israelí, que tensa aún más la ya frágil situación en la región.
Según fuentes oficiales israelíes, la franja comprendida hasta el Litani será patrullada para evitar ataques a su territorio, en respuesta al aumento de incidentes fronterizos.
Hezbollah y la disputa fronteriza
El principal objetivo de esta ofensiva, señalan analistas, es debilitar la infraestructura de Hezbollah cerca de la frontera norte de Israel.
El movimiento chií, respaldado por Irán, mantiene posiciones en el sur de Líbano, desde donde, según Israel, planifica o lanza ataques.
Esto incrementa la preocupación regional, pues la estrategia israelí podría desencadenar una nueva escalada militar.
La decisión ha provocado reacciones de alerta en la comunidad internacional.
La ONU ha advertido sobre el riesgo de un conflicto mayor en Líbano, mientras distintas organizaciones instan a una solución diplomática.
El río Litani, históricamente considerado una línea roja para la seguridad israelí, vuelve al centro de la agenda geopolítica, mientras la población local teme desplazamientos y mayor violencia.
Netanyahu ignora a Trump y realiza ataque en el Líbano
Se han anunciado altos el fuego, a menudo con gran fanfarria, en Gaza, Líbano e Irán. Entonces, ¿por qué todavía hay tantos combates?
En apenas las últimas semanas, las fuerzas israelíes han capturado más territorio en Gaza y han matado allí a dos altos milicianos de Hamás, además de más de una docena de personas.
En Líbano, las tropas israelíes capturaron un castillo estratégico el fin de semana en su incursión más profunda en 26 años, mientras Hezbollah mantenía el lanzamiento de cohetes hacia el norte de Israel.
Los combates en Líbano no mostraban señales de disminuir el martes, después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que ambas partes habían acordado —otra vez— desescalar.
Estados Unidos e Irán han intercambiado fuego, más recientemente el lunes, mientras intentan alcanzar una tregua más duradera. Irán ha mantenido su control asfixiante sobre el estrecho de Ormuz, perpetuando una crisis mundial de combustible, mientras Estados Unidos intenta afianzar su bloqueo naval sobre los puertos iraníes.
Ninguna de las partes beligerantes ha abandonado oficialmente el alto el fuego, pero el término está perdiendo rápidamente su significado.
Irán proclama la victoria sobre EE.UU. e Israel
El ayatolá iraní Mojtaba Jamenei proclamó recientemente la victoria de Irán sobre Estados Unidos e Israel en un discurso que refuerza las crecientes tensiones en Medio Oriente.
La victoria de Irán sobre Estados Unidos e Israel fue anunciada por el líder religioso en respuesta a las presiones ejercidas por potencias occidentales sobre la República Islámica.
Según lo informado en agencias, Jamenei afirmó que Occidente, encabezado por EE.UU. e Irán, “no ha podido doblegar la voluntad de Irán” a pesar de sanciones y campañas mediáticas.
El ayatolá aseguró que la resistencia y la unidad nacional han sido claves para sortear los desafíos internacionales, convirtiendo a Irán en un “ejemplo para la región”.
Este tipo de declaraciones llegan en un momento crítico para la política internacional, pues los enfrentamientos verbales y las acciones militares han incrementado en la zona.
Tanto Estados Unidos como Israel consideran a Irán un actor desestabilizador en el Golfo Pérsico, mientras Teherán sostiene que su postura es de defensa nacional.
El discurso de Jamenei intensifica la narrativa de enfrentamiento y resalta el papel de Irán como potencia regional, comprometiéndose a mantener su soberanía frente a las presiones externas.
Mientras tanto, la comunidad internacional observa con preocupación el desarrollo de estos acontecimientos.
Trump llama “antipatriótica” ley para limitar sus decisiones contra Irán
En una polémica declaración, el presidente de Estados Unidos (EE.UU.), Donald Trump, rechazó ley del Congreso sobre guerra con Irán, afirmando que es “antipatriótica y sin sentido”.
La normativa, aprobada recientemente por legisladores estadounidenses, busca restringir la capacidad del presidente para tomar decisiones militares sin la autorización parlamentaria, especialmente en el contexto de posibles enfrentamientos con Irán.
Esta medida se produce tras varias escaladas de tensión desde 2019, cuando el gobierno de Donald Trump ordenó ataques directos contra líderes iraníes, incrementando preocupaciones sobre el control presidencial en asuntos de guerra.
Los congresistas, por su parte, sostienen que la ley pretende evitar acciones unilaterales que puedan llevar al país a conflictos prolongados o indeseados.
El debate sobre la autoridad del presidente frente al Congreso para declarar la guerra ha sido recurrente en la historia de Estados Unidos.
Congreso de Estados Unidos y la administración Trump han tenido roces constantes sobre quién tiene la última palabra en asuntos militares.
Mientras algunos sectores consideran necesaria la supervisión legislativa para evitar excesos ejecutivos, otros alertan sobre el riesgo de debilitar la postura estadounidense en asuntos globales.
Cabe recordar que en 2020, el Congreso intentó frenar, sin éxito, la capacidad de Trump para actuar contra Irán tras la muerte del general Qasem Soleimani.
Un Trump “acorralado” ante una guerra interminable con Irán
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, enfrenta advertencias tanto de adversarios como de aliados de que se está quedando acorralado en la guerra con Irán, un conflicto que presentó como una breve incursión militar pero que desde entonces se ha asentado en una especie de compás de espera.
Ha pasado casi una semana desde que negociadores de Estados Unidos e Irán alcanzaron un acuerdo provisional para extender el alto el fuego en el conflicto por 60 días e iniciar una nueva ronda de conversaciones sobre el programa nuclear de Irán, que requería la aprobación de Trump.
Pero Trump ha pedido cambios no especificados al acuerdo, y no parece que los funcionarios iraníes —quizá calculando que el presidente republicano es reacio a reanudar los bombardeos después de agotar sistemas de armas cruciales— vayan a ceder ante nuevas exigencias.
Una serie de ataques de Washington y Teherán esta semana ha reavivado la preocupación de que el alto el fuego pueda colapsar. Trump restó importancia a su significado el miércoles.
“Es una parte diferente del mundo”, dijo Trump a los periodistas en la Oficina Oval. “Ya saben, yo diría que en esa parte del mundo, un alto el fuego es cuando disparas de una manera más moderada”.
Este momento inestable llega después de que Trump reiterase desde que se acordó un alto el fuego de 14 días el 7 de abril —tras 38 días de bombardeos de Estados Unidos e Israel sobre Irán— que llegar a un acuerdo era apenas cuestión de días y que la parte iraní estaba rogando llegar a un arreglo. Trump señaló el miércoles que era posible que algo se concretara “durante el fin de semana”.
Sin un acuerdo provisional que permita reabrir el estrecho de Ormuz, los precios mundiales de la energía siguen elevados y están aumentando la ansiedad en todo el mundo por el impacto de los costos al alza, impulsados por el conflicto de tres meses, en el precio de los alimentos, el combustible y otros productos.
Después de una serie de reportes esta semana que indicaban que Irán estaba paralizando las conversaciones, Trump dijo a CNBC que “me da igual” si las negociaciones se habían estancado e incluso insinuó que se habían vuelto “aburridas”.
Netanyahu ignora a Trump y realiza ataque en el Líbano
Se han anunciado altos el fuego, a menudo con gran fanfarria, en Gaza, Líbano e Irán. Entonces, ¿por qué todavía hay tantos combates?
En apenas las últimas semanas, las fuerzas israelíes han capturado más territorio en Gaza y han matado allí a dos altos milicianos de Hamás, además de más de una docena de personas.
En Líbano, las tropas israelíes capturaron un castillo estratégico el fin de semana en su incursión más profunda en 26 años, mientras Hezbollah mantenía el lanzamiento de cohetes hacia el norte de Israel.
Los combates en Líbano no mostraban señales de disminuir el martes, después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que ambas partes habían acordado —otra vez— desescalar.
Estados Unidos e Irán han intercambiado fuego, más recientemente el lunes, mientras intentan alcanzar una tregua más duradera. Irán ha mantenido su control asfixiante sobre el estrecho de Ormuz, perpetuando una crisis mundial de combustible, mientras Estados Unidos intenta afianzar su bloqueo naval sobre los puertos iraníes.
Ninguna de las partes beligerantes ha abandonado oficialmente el alto el fuego, pero el término está perdiendo rápidamente su significado.
Un Trump “acorralado” ante una guerra interminable con Irán
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, enfrenta advertencias tanto de adversarios como de aliados de que se está quedando acorralado en la guerra con Irán, un conflicto que presentó como una breve incursión militar pero que desde entonces se ha asentado en una especie de compás de espera.
Ha pasado casi una semana desde que negociadores de Estados Unidos e Irán alcanzaron un acuerdo provisional para extender el alto el fuego en el conflicto por 60 días e iniciar una nueva ronda de conversaciones sobre el programa nuclear de Irán, que requería la aprobación de Trump.
Pero Trump ha pedido cambios no especificados al acuerdo, y no parece que los funcionarios iraníes —quizá calculando que el presidente republicano es reacio a reanudar los bombardeos después de agotar sistemas de armas cruciales— vayan a ceder ante nuevas exigencias.
Una serie de ataques de Washington y Teherán esta semana ha reavivado la preocupación de que el alto el fuego pueda colapsar. Trump restó importancia a su significado el miércoles.
“Es una parte diferente del mundo”, dijo Trump a los periodistas en la Oficina Oval. “Ya saben, yo diría que en esa parte del mundo, un alto el fuego es cuando disparas de una manera más moderada”.
Este momento inestable llega después de que Trump reiterase desde que se acordó un alto el fuego de 14 días el 7 de abril —tras 38 días de bombardeos de Estados Unidos e Israel sobre Irán— que llegar a un acuerdo era apenas cuestión de días y que la parte iraní estaba rogando llegar a un arreglo. Trump señaló el miércoles que era posible que algo se concretara “durante el fin de semana”.
Sin un acuerdo provisional que permita reabrir el estrecho de Ormuz, los precios mundiales de la energía siguen elevados y están aumentando la ansiedad en todo el mundo por el impacto de los costos al alza, impulsados por el conflicto de tres meses, en el precio de los alimentos, el combustible y otros productos.
Después de una serie de reportes esta semana que indicaban que Irán estaba paralizando las conversaciones, Trump dijo a CNBC que “me da igual” si las negociaciones se habían estancado e incluso insinuó que se habían vuelto “aburridas”.
Netanyahu ignora a Trump y realiza ataque en el Líbano
Se han anunciado altos el fuego, a menudo con gran fanfarria, en Gaza, Líbano e Irán. Entonces, ¿por qué todavía hay tantos combates?
En apenas las últimas semanas, las fuerzas israelíes han capturado más territorio en Gaza y han matado allí a dos altos milicianos de Hamás, además de más de una docena de personas.
En Líbano, las tropas israelíes capturaron un castillo estratégico el fin de semana en su incursión más profunda en 26 años, mientras Hezbollah mantenía el lanzamiento de cohetes hacia el norte de Israel.
Los combates en Líbano no mostraban señales de disminuir el martes, después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que ambas partes habían acordado —otra vez— desescalar.
Estados Unidos e Irán han intercambiado fuego, más recientemente el lunes, mientras intentan alcanzar una tregua más duradera. Irán ha mantenido su control asfixiante sobre el estrecho de Ormuz, perpetuando una crisis mundial de combustible, mientras Estados Unidos intenta afianzar su bloqueo naval sobre los puertos iraníes.
Ninguna de las partes beligerantes ha abandonado oficialmente el alto el fuego, pero el término está perdiendo rápidamente su significado.
Irán y EEUU cruzan ataques y se pierden las esperanzas de paz
Kuwait suspendió temporalmente los vuelos comerciales el miércoles después de que drones de Irán dañaran gravemente el aeropuerto del país y mataran a una persona e hirieran a decenas de personas, la última salva en una serie de ataques de ida y vuelta entre Irán y Washington que han puesto a prueba un frágil alto el fuego.
Los ataques se produjeron después de que agencias iraníes semioficiales de noticias dijeran que el país había dejado de comunicarse con los mediadores sobre la extensión de un alto el fuego en la guerra con Estados Unidos e Israel.
Un funcionario regional dijo que Irán quería que se hiciera cumplir la tregua en Líbano antes de volver a las conversaciones. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo que las negociaciones continuaban.
Esas conversaciones se han prolongado durante semanas, y los repetidos ataques cruzados en la región del Golfo y la ampliación de la guerra de Israel en Líbano están tensando aún más los esfuerzos.
Mientras tanto, Irán ha mantenido su control férreo sobre el estrecho de Ormuz —una arteria crucial para el petróleo y el gas natural del mundo— y Estados Unidos ha continuado su bloqueo de los puertos iraníes, lo que ha mantenido altos los precios mundiales del combustible y hecho sentir las consecuencias del conflicto mucho más allá de la región.