Agentes migratorios de los Estados Unidos (EEUU) deportaron a una hondureña tras enterarse que estaba a pocos días de dar a luz, regresándola a México.
La connacional cruzó el Río Bravo por el sector de Reynosa, siendo detenida por los uniformados y trasladada a un centro asistencial.
“Me tuvieron dos horas en observación para ver cómo reaccionaba mi embarazo y me dijeron que ya me podía retirar”, narró la fémina.
Posteriormente la enviaron a México, diciéndole que no era responsabilidad de Estados Unidos su bienestar.
Lo mismo sucedió con otra mujer de origen salvadoreño, a quien le dieron medicamentos para detener las contracciones.
En menos de una semana son dos casos los registrados, con los que buscan que los menores no nazcan en EEUU