Estados Unidos anunció su salida de la UNESCO para finales de 2026, al considerar que el organismo de Naciones Unidas ya no contribuye a los intereses estadounidenses.
La decisión fue comunicada a la directora general de la UNESCO, Audrey Azoulay, según confirmó un portavoz del Departamento de Estado.
La noticia ha generado sorpresa y preocupación entre diplomáticos, expertos en política internacional y miembros del sector educativo, dado el papel histórico que ha desempeñado EEUU en la fundación y financiamiento de la UNESCO.
Se trata de la segunda ocasión en que Washington abandona este organismo, luego de una salida previa en 2017 bajo la administración de Trump.
Antecedentes de la relación entre EEUU y la UNESCO
La relación entre Estados Unidos y la UNESCO ha sido compleja. En 1984, Washington ya había dejado el organismo alegando mala gestión y sesgo político, aunque retornó en 2003.
Su retiro en 2017 se debió a disputas políticas y presupuestarias, especialmente en torno a la membresía palestina en la organización.
En 2023, EEUU había vuelto a integrarse a la UNESCO, aportando una significativa suma económica. Sin embargo, ahora vuelve a alejarse, lo que puede significar un nuevo golpe para el entorno multilateral y la financiación de proyectos educativos y culturales globales.
La UNESCO es responsable de promover la educación, la ciencia y la cultura a nivel internacional, y la ausencia de Estados Unidos puede tener consecuencias en sus programas y presupuesto.