El gobierno de Trump detiene a Kilmar Abrego tras haber sido liberado de la custodia penal en Estados Unidos, según denuncias de activistas y reportes recientes.

La acción ha despertado preocupación entre organizaciones defensoras de los derechos migrantes, que aseguran que el ciudadano panameño ahora permanece bajo custodia migratoria, pese a haber cumplido con los requerimientos de la ley penal.

La detención migratoria de Kilmar Abrego ocurre en un contexto de políticas cada vez más restrictivas hacia las personas migrantes y solicitantes de asilo en la administración Trump.

Diversas agrupaciones sociales consideran que este tipo de procedimientos vulneran los derechos humanos, especialmente cuando los individuos ya han cumplido una sentencia o han sido liberados por orden judicial.

 Exigen respeto a los derechos humanos de migrantes

Organizaciones como “Make the Road New York” y la Unión Americana de Libertades Civiles han manifestado su rechazo a estas prácticas, instando al gobierno estadounidense a garantizar el debido proceso y a frenar la criminalización de migrantes liberados de la custodia penal.

Para los defensores, la doble detención representa un riesgo de deportación injusta y de separación familiar

El caso ha desatado manifestaciones frente a edificios gubernamentales en ciudades como Washington y Nueva York, donde los activistas exigen respuestas inmediatas y protección para Kilmar Abrego.

Los manifestantes sostienen que la deportación viola principios internacionales y subrayan la importancia de otorgar asilo a personas cuyos derechos básicos están en peligro.

Casos similares a este se han vivido en la región, como el de defensores centroamericanos que han denunciado persecución tras ser deportados.