El Sistema Nacional de Gestión de Riesgos (Sinager) en Honduras confirmó el jueves un incremento en las muertes por Covid-19, sumándose 105 víctimas mortales a nivel nacional.
De acuerdo con el conteo del gobierno, el cual ha sido fuertemente cuestionado, son 1,685 casos en el país.
La región más afectada por el contagio es Cortés, con el mayor número de casos y muertes.
Honduras, es considerada la nación más afectada por el contagio en tasa de letalidad, por el bajo número de contagios y el alto número de muertes.
La nación, una de las más pobres de la región, tiene un sistema de salud colapsado lo que impide que el personal médico cuente con los insumos necesarios.
Además, funcionarios del gobierno son señalados por actos de corrupción que solo quedan en denuncias públicas, promoviendo la impunidad.
Durante la pandemia del coronavirus, en Honduras se han develado desfalco de hasta cien mil millones de lempiras en compras de insumos.
Ventiladores “inservibles”, mascarillas de papel y otros son parte del itinerario de corrupción en una de los países más pobres y desiguales.
Sectores como empleados de transporte, vendedores ambulantes son los más golpeados económicamente, mientras que miles de empleados privados han sido despedidos y suspendidos.
La crisis ha incrementado fuertemente la pobreza que ya estaba marcada desde el 2009 cuando se dio el golpe de Estado.
De acuerdo con organismos internacionales en Honduras podrían reportarse mil muertes y 40 mil casos de coronavirus. Los datos podrían ser mayores por la falta de políticas estatales efectivas y la falta de educación de la población.
Expertos han señalado que la poca credibilidad en el gobierno de turno es uno de los factores que dispararían los contagios.
Uno de los ejemplos son las fallas que Sinager comete al presentar las estadísticas en las cadenas nacionales, a parte de los sonados actos de corrupción de las autoridades en hondureñas.