Ante la racha de la imagen negativa que tiene el Presidente Hernández en EE.UU, nombró como “enviado especial” en EE.UU, al ex canciller de la República y ex ministro de Seguridad, Arturo Corrales.
La urgencia de levantar una imagen positiva, ha hecho que Hernández vuelva a Corrales Álvarez para que le ayude en ese tema ante los senadores demócratas y gobierno americano, trabajo que bien puede hacer el embajador actual, Jorge Alberto Milla, pero por alguna razón, Hernández prefirió a Corrales Alvarez.
La notificación del nombramiento la dio a conocer el mismo presidente Hernández, al manifestar que “Corrales tiene la plena confianza de su gobierno y entiende perfectamente la posición e iniciativas de la política exterior de Honduras. Dado su compromiso y experiencia en las relaciones diplomáticas, sabemos que Corrales hará un buen trabajo en fortalecer las relaciones internacionales con EE.UU.”
Es preciso mencionar que Hernández es el primer presidente en la historia de Honduras que no ha sido recibido ni invitado personalmente por la Casa Blanca a mantener reuniones bilaterales con el presidente de EE.UU.
Otro punto importante de la mala imagen de Hernández en EE.UU y que tratará Corrales de solventar, son las reiteradas ocasiones que senadores demócratas han llamado la atención de la excesiva militarización que vive Honduras en el gobierno de Hernández y violaciones a los DD.HH.
Por otro lado, al parecer Corrales buscará suavizar, los reiterados llamados de atención que han hecho tanto gobierno norteamericano y senadores demócratas porque se haga justicia en el caso de Berta Cáceres, y que ven la poca voluntad que han visto del gobierno porque esto se resuelva.
El dato: Corrales Álvarez fue el Ministro de Seguridad encargado de depurar la Policía, situación que no se dio.