Una antigua historia relacionada con programas secretos de la Guerra Fría volvió a captar atención internacional luego de que surgieran preguntas sobre un supuesto uso de delfines entrenados por parte de Irán en medio de las tensiones en el estrecho de Ormuz.
El tema resurgió durante una conferencia del Pentágono, donde periodistas consultaron a funcionarios estadounidenses sobre versiones que vinculaban a Irán con mamíferos marinos adiestrados para operaciones militares. Aunque las autoridades aseguraron no tener pruebas de ello, la controversia recordó los programas desarrollados durante décadas por la Unión Soviética y Estados Unidos.
En aquellos años, ambos países entrenaron delfines, focas y leones marinos para tareas de vigilancia submarina, detección de minas y protección de bases navales. En el caso soviético, uno de los principales centros funcionaba en Crimea y, tras la caída de la URSS, enfrentó una fuerte crisis económica.
A finales de los años noventa, reportes internacionales señalaron que varios de esos animales fueron vendidos a Irán debido a la falta de recursos para mantenerlos. Según versiones de la época, los mamíferos marinos habían sido entrenados para detectar submarinos y amenazas bajo el agua.
Aunque Irán negó que los animales fueran utilizados con fines militares y afirmó que serían parte de atracciones recreativas, expertos en defensa sostienen que el uso militar de mamíferos marinos sigue existiendo en varias potencias del mundo, incluyendo programas navales de Estados Unidos y Rusia.