El inmigrante mexicano que permanecía hospitalizado tras resultar herido en el tiroteo ocurrido en una oficina del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Dallas ha fallecido.

El trágico desenlace de este caso eleva a dos el número de detenidos que pierden la vida tras el violento incidente del pasado lunes.

En el ataque, dos inmigrantes fueron heridos de gravedad después de una aparente confrontación con personal de ICE.

Investigaciones preliminares apuntan a que hubo un intercambio de disparos al interior de la oficina, aunque aún se desconocen los detalles sobre cómo inició el enfrentamiento.

Contexto del tiroteo y reacción de la comunidad migrante

El tiroteo en la oficina de ICE en Dallas generó preocupación entre organizaciones defensoras de derechos migrantes, que exigen transparencia y una investigación independiente.

Grupos comunitarios han manifestado temor ante un clima de creciente tensión en los centros de detención migratoria en Estados Unidos, donde ya se reportaban condiciones críticas, como señala este [análisis sobre migración y derechos humanos de Human Rights Watch.

Más allá del caso puntual, la muerte del inmigrante mexicano resalta los desafíos que enfrentan los migrantes detenidos en centros como el de ICE en Dallas, especialmente considerando reclamos recientes sobre el uso de fuerza en procesamientos migratorios