DUBÁI, Emiratos Árabes Unidos (AP) — Irán y Estados Unidos parecían estar en un punto muerto, ya que cada parte endureció su postura sobre las conversaciones.
Miles de soldados estadounidenses más se acercaban a la región, mientras Teherán fortalecía su control sobre el crucial estrecho de Ormuz.
En Israel, las sirenas advirtieron de andanadas de misiles iraníes entrantes, y las naciones del golfo trabajaban para interceptar el fuego.
Se reportaron fuertes ataques en la capital de Irán y otras ciudades.
En una guerra que parece definida por quién puede soportar más dolor, Estados Unidos ha presentado objetivos cambiantes pero ambiciosos. Por ejemplo, busca garantizar que los programas de misiles y nuclear de Irán ya no sean una amenaza. Asimismo, pretende poner fin al apoyo de Teherán a grupos armados en la región.
En un momento dado, Washington también presionó por el derrocamiento de la teocracia de Irán.
Aunque la campaña de Estados Unidos e Israel ha golpeado duramente al ejército y al gobierno de Irán, abatiendo a líderes de alto rango y atacando decenas de objetivos, Teherán continúa disparando misiles. Además, no hay señales de un levantamiento contra el gobierno.
Para el liderazgo de Irán, en cambio, el simple hecho de resistir el embate podría verse como una victoria.
Podría esperar que Estados Unidos retroceda al agitar la economía mundial con su control asfixiante sobre el estrecho de Ormuz. Así, se elevarían los precios en las gasolineras para los conductores. También subirían los precios en el supermercado para las familias y los costos para las empresas en todo el mundo.
A falta de una solución negociada, Washington necesitaría una escalada espectacular para poner fin a los ataques de Irán y restablecer el libre flujo de bienes a través del estrecho.
Por ahí, en tiempos de paz, transita el 20 % de todo el petróleo y el gas natural comercializados en el mundo.
Teherán rechazó las exigencias de Estados Unidos
Trump prometió atacar las plantas eléctricas iraníes si la República Islámica no reabre por completo el estrecho. Su nuevo plazo para ello se cierne este fin de semana, cuando la guerra también cumplirá un mes.
Pero un bloque árabe del golfo afirmó el jueves que Irán cobra una tarifa a los buques para transitar con seguridad por la vía fluvial.
Irán operaría el estrecho de Ormuz como un “peaje de facto”
Con su control absoluto del tráfico que pasa por el estrecho de Ormuz, que conecta el golfo Pérsico con el océano abierto, Irán ha vetado a embarcaciones que considera vinculadas al esfuerzo bélico de Estados Unidos e Israel. Sin embargo, deja pasar a otras a cuentagotas.
Jasem Mohamed al-Budaiwi, secretario general del Consejo de Cooperación del Golfo, acusó a Teherán de cobrar por el paso seguro a través del estrecho. Así, se convirtió en el primer alto funcionario que lo hace.
Según las agencias noticiosas Fars y Tasnim, ambas cercanas al grupo paramilitar Guardia Revolucionaria de Irán, el legislador Mohammadreza Rezaei Kouchi afirmó que el Parlamento trabaja para formalizar ese proceso. También dijo que era “natural” que los barcos pagaran por ello.