• Las riquezas de la nación suramericana se están desplazando a otras manos.  No solo el oro venezolano ha cambiado de manos; el uranio y petróleo son parte de un “botín” de guerra, según analistas.

La lucha por el “control del oro en Venezuela” ha vivido un giro crucial en los últimos meses. Recientes reportes apuntan que policías y militares coordinados por Estados Unidos (EE.UU.) se están haciendo con el dominio de estas riquezas, generando nuevas dinámicas de poder y preocupación en la región.

Una investigación de diario El País deja claro que el asedio a las comunidades, las que denunciado abusos durante la militarización coordinada con Washington y aguardan un plan que no llega.

Sin embargo, como detalla un informe reciente de El País, una ola de operativos ha dado paso a la presencia sistemática de fuerzas de seguridad como la policía y el ejército nacional.

La tendencia se interpreta como una reestructuración de los intereses alrededor de la minería de oro, sumando denuncias de abusos y corrupción.

El cambio de manos en el control del oro en Venezuela ha generado preguntas sobre el verdadero objetivo de estas acciones.

Para muchos pobladores, la violencia y las extorsiones persisten, solo que ahora bajo la autoridad de funcionarios estatales en vez de actores criminales privados.

Organizaciones de derechos humanos ya han señalado que las condiciones laborales y ambientales en las minas poco han mejorado con este relevo.

“Allí, un operativo policial y militar coordinado con Estados Unidos terminó con la muerte del Niño Guerrero, líder de la organización criminal Tren de Aragua, según anunció el presidente Donald Trump“, destaca la investigación.

“Estamos aquí para atender de primera mano a nuestro pueblo… que impulsen su crecimiento académico y técnico”, aseguraron representantes del gobierno de Venezuela en coordinación con EE.UU.

Las promesas todavía no cristalizan. La llegada de los militares ha venido acompañada de allanamientos sin orden judicial y de lo que los vecinos de Las Claritas llaman saqueos.

También denuncian presuntos robos en sus viviendas y extorsión, ahora a manos de los uniformados. Esta semana, en videos difundidos en redes sociales, la comunidad de Las Claritas encaró a un grupo de oficiales para reclamarles por las formas con las que tomaron el lugar.

“Basta de abusos, queremos trabajar y vivir en paz”, dicen en un comunicado los habitantes del sector San Isidro de Las Claritas, que han bloqueado la carretera principal como forma de protesta.

No solo el oro de Venezuela está cambiando de manos. El Uranio y el petróleo también está siendo utilizado por EE.UU.

Venezuela,
Imagen cortesía y de archivo.

Venezuela entregó su uranio altamente enriquecido a EE.UU.

En una decisión histórica, Venezuela entrega uranio enriquecido a Estados Unidos como parte de u nueva relación con el país suramericano.

El material, suficiente para alimentar reactores o en teoría construir un arma, había sido almacenado en Venezuela desde hace décadas.

El uranio entregado por Venezuela es altamente enriquecido, una categoría especialmente delicada de material nuclear que apenas unos pocos países poseen.

La BBC resaltó que la transferencia se realizó bajo estrictas medidas de seguridad y como resultado de un diálogo con las nuevas autoridades de Venezuela, Estados Unidos y organismos internacionales como el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA).

Esta decisión representa un giro relevante en la política venezolana respecto al control y manejo de material nuclear. Por un lado, la entrega refuerza los compromisos de Venezuela con tratados de no proliferación y prevención de riesgos nucleares.

Por otro, envía una señal de apertura internacional y colaboración, en momentos en que el país enfrenta presiones externas y desafíos internos.

Venezuela deporta a EEUU a Alex Saab, aliado de Maduro 

El empresario colombiano Alex Saab fue deportado a EEUU, cerrando un capítulo clave en las relaciones entre Venezuela y el país norteamericano.

La noticia de que Alex Saab fue deportado a EEUU desató reacciones políticas y sociales, no solo en Venezuela sino también en toda América Latina, debido a su rol como presunto testaferro de altos funcionarios del gobierno venezolano.

Saab fue arrestado en 2020 en Cabo Verde y extraditado inicialmente a Estados Unidos para enfrentar cargos de lavado de dinero, fraude y corrupción.

Sin embargo, en diciembre de 2023 fue devuelto temporalmente a Venezuela como parte de sucesivos acuerdos políticos.

Finalmente, el 16 de mayo de 2026, el Departamento de Justicia de Estados Unidos confirmó que Saab fue deportado nuevamente a territorio estadounidense, donde completará su proceso legal.

La deportación de Alex Saab a EEUU tiene profundas implicancias diplomáticas y judiciales. Por un lado, representa un duro golpe para el gobierno de Nicolás Maduro, quien en numerosas ocasiones defendió la inocencia de Saab y denunció su detención como un acto de persecución política.

Por otro, el caso abre nuevas interrogantes sobre las redes de corrupción y lavado de dinero en América Latina y cómo podrían responder otros gobiernos de la región.

Según el caso sigue siendo seguido de cerca por organizaciones internacionales de derechos humanos y agencias anticorrupción, que ven en este proceso un mensaje sobre la capacidad de la justicia internacional para perseguir delitos financieros complejos.

Venezolanos no disfrutan su ansiada nueva bonanza de petróleo a cinco meses del derrocamiento de Maduro

El tema de la bonanza del petróleo en Venezuela es recurrente cada vez que los precios internacionales se recuperan. Sin embargo, más allá de las cifras oficiales de ingresos petroleros, la crisis económica venezolana sigue afectando a millones de ciudadanos, quienes no ven mejoras reales en su día a día.

La esperanza de que una subida en los precios del petróleo traiga alivio social ha chocado con la realidad: el dinero proveniente de la exportación de crudo tras los acuerdos con EE.UU: se mantiene bajo un control estatal estricto.

Aunque la economía muestra ciertos signos de estabilización en macrodatos, los trabajadores, pequeños comerciantes y familias de bajos recursos aseguran que no sienten el impacto de estos ingresos en sus bolsillos.

Expertos señalan que la bonanza petrolera en Venezuela está condicionada por sanciones, restricciones de acceso a fondos y la priorización de pagos para mantener estable el régimen.

Esto provoca que los recursos del petróleo no lleguen a la mayoría de la población y, en cambio, se centralicen en proyectos gestionados por el gobierno.

Mientras tanto, los servicios públicos, el salario mínimo y los precios de productos esenciales continúan siendo temas de amplia preocupación social.

Según reportes de El País, las autoridades han priorizado la gestión macroeconómica sobre garantizar mejoras directas para la ciudadanía.

En situaciones similares, otros países latinoamericanos han mostrado cómo la transparencia en el uso de los ingresos del petróleo puede tener efectos positivos, aunque Venezuela todavía enfrenta grandes retos por resolver en este plano.

Conductores venezolanos comienzan a sentir los cambios: petróleos premium es más cara y se paga en dólares 

En las últimas semanas, el precio del combustible premium en Venezuela ha registrado un aumento considerable y una modificación en su sistema de pago.

Desde abril, las estaciones de servicio premium solo venden gasolina a precio internacional, y el pago exclusivo en dólares ha generado un impacto directo en la movilidad y economía de los venezolanos.

El gobierno ha diferenciado oficialmente entre el combustible subsidiado, aún disponible en determinadas estaciones, pero con límites y largas fila, y el premium, que ahora se identifica con una señalización especial (verde) en las gasolineras.

La gasolina premium, en contraste, se vende a un precio muy superior y solo puede abonarse en moneda extranjera, principalmente dólares estadounidenses.

Para identificar la venta de gasolina “súper premium”, un combustible de 97 octanos que es nuevo en el mercado venezolano. No es solo un cambio de color, sino una medida que impacta fuerte en los bolsillos de conductores y transportistas del país.

 El conocido como “rojo rojito”, emblema de la llamada revolución bolivariana que ha predominado en el país durante más de veintisiete años. Recientemente esta nueva imagen no solo se incorpora en las gasolineras, sino también en las gandolas, que ahora lucen el mismo tono de verde.

No se aceptan bolívares ni tarjetas internacionales, en un país donde la moneda oficial sigue siendo el bolívar y donde el acceso a divisas no es uniforme.

Nuevas tarifas y diferencias entre combustible subsidiado y premium

La gasolina premium en Venezuela actualmente equivale a unos 0,50 dólares por litro, un valor que representa hasta 5 veces el salario mínimo mensual del país si se llenan tanques completos de vehículos medianos.

Muchos conductores deben recurrir a alternativas, como el transporte público o carpooling, ante la imposibilidad de pagar los precios del combustible premium.

Mientras tanto, el sistema subsidiado permanece con ciertas restricciones. Este modelo limita el acceso mensual de litros subsidiados, genera largas esperas y funciona únicamente en establecimientos señalados con color rojo.

El pago puede realizarse en bolívares mediante sistemas electrónicos de identificación y registro.

El aumento del precio del combustible premium y la obligación de pagar en dólares suponen una brecha económica adicional entre quienes tienen ingresos en moneda extranjera y la mayoría de la población venezolana, que recibe salarios en bolívares.

Este cambio profundiza la desigualdad de acceso al combustible y afecta especialmente a quienes dependen del transporte privado.

Venezuela firma nuevos contratos de petróleo con Estados Unidos

La estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA) anunció este martes la firma de nuevos contratos para suministrar petróleo crudo y derivados a Estados Unidos. Este paso es significativo para fortalecer la relación comercial histórica entre ambos países, informó la empresa en un comunicado.

Según PDVSA, los acuerdos  sin detalles sobre las empresas compradoras,  buscan garantizar el suministro de hidrocarburos al mercado estadounidense, reafirmando el compromiso de Caracas con la estabilidad del mercado energético internacional y su papel como proveedor confiable. La estatal también subrayó la importancia de contar con una industria petrolera “libre de sanciones” para aumentar la producción nacional y potenciar el comercio global.

El anuncio se produce en el contexto de un acercamiento energético entre Caracas y Washington tras una serie de cambios en las políticas estadounidenses. Además, en enero de este año, autoridades venezolanas y estadounidenses discutieron una agenda de cooperación a largo plazo en materia energética. Esta agenda incluyó la posible modernización de instalaciones petroleras y una mayor participación de empresas estadounidenses en el sector.

La firma de estos contratos refleja un momento de reconfiguración en las exportaciones de petróleo venezolano, que busca recuperar mercados tradicionales tras años de sanciones que limitaron el comercio con refinerías de EEUU. PDVSA destacó que la medida contribuirá al equilibrio necesario para mantener la seguridad energética global en un entorno internacional volátil.