NUEVA DELHI (AP) — Los países de Asia toman medidas de emergencia para conservar energía y proteger a los consumidores mientras la guerra contra Irán.

Lo anterior, por los ataques a yacimientos de gas y refinerías petroleras interrumpen los suministros críticos, sacuden los mercados y elevan los precios.

La crisis golpea con más fuerza a Asia debido a su fuerte dependencia de la energía importada. Gran parte de esta energía se transporta a través del estrecho de Ormuz, un punto clave controlado por Irán que ahora está bajo presión.

Solo unos 90 buques, en su mayoría con bandera india, pakistaní y china, han logrado atravesar el estrecho desde el 28 de febrero.

Fue esta fecha que marcó el inicio de los ataques de Israel y Estados Unidos contra Irán. También fue el inicio de los ataques de Irán contra Israel y vecinos árabes del Golfo.

“Los países que están expuestos a esa interrupción del suministro no están tanto en Europa o en las Américas; en realidad están en la región de Asia”, afirmó Michael Williamson, de la Comisión Económica y Social de las Naciones Unidas para Asia y el Pacífico.

Según Ramnath Iyer, del Instituto de Economía Energética y Análisis Financiero, con sede en Estados Unidos, Asia debería prepararse para “impactos en cascada en todas las actividades económicas”.