El papa León XIV lanzó un fuerte mensaje contra los conflictos armados durante su homilía de Domingo de Ramos. Esto ocurrió ante miles de fieles reunidos en la Plaza de San Pedro.
En su intervención, el pontífice afirmó que Dios no escucha las oraciones de quienes promueven la guerra. Además, subrayó que nadie puede utilizar la fe como justificación para la violencia. Citando enseñanzas bíblicas, señaló que las manos “llenas de sangre” no pueden invocar a Dios para legitimar conflictos armados.
Sus declaraciones se producen en medio de tensiones internacionales. En este contexto, algunos líderes han recurrido a argumentos religiosos en los enfrentamientos en Medio Oriente y la guerra entre Rusia y Ucrania.
El papa también reiteró su llamado a un alto al fuego inmediato y expresó preocupación por el uso de bombardeos, calificándolos como indiscriminados. Además, lamentó que comunidades cristianas en la región podrían verse impedidas de celebrar la Semana Santa debido a las consecuencias de los conflictos.
El mensaje del líder de la Iglesia católica refuerza su postura en favor de la paz. Además, expresa su rechazo al uso de la religión como argumento para la violencia.
Papa León XIV ofreció su primera misa en una ceremonia privada