El expresidente de Honduras, Porfirio Lobo Sosa, no dejará desamparadas a sus dos nietas, hijas de Fabio Lobo, a pesar del golpe moral y emocional que representa el testimonio de su hijo en una corte de Nueva York.
Lobo Sosa, conocido como “Pepe” Lobo, además de desmentir a su hijo y de calificarlo de delincuente, ha decidido continuar con el apoyo económico que le brinda a sus nietas, desvinculándolas de las “mentiras” dichas por Fabio Lobo en el estrado.
“A mis nietas, las hijas de Fabio, les quiero decir que no se preocupen, que yo por lo que diga su papá en contra mía yo no voy de ninguna manera tomar una decisión que no sea seguir haciendo lo que he estado haciendo estos años que es apoyándoles”, manifestó en tono contundente el expresidente a la prensa hondureña.
Las declaraciones del líder del Partido Nacional se derivan de los señalamientos en su contra hechos por su propio hijo, quien aseguró que el exmandatario recibió sobornos a cambio de proteger a narcotraficantes que ahora están presos en los EEUU.
Fabio Lobo subió al estrado en el octavo día de juicio, y continúa este viernes brindando su testimonio en la corte de Distrito Sur de Nueva York, revelando nuevos detalles sobre la participación de Hernández en el trasiego de drogas.
De acuerdo con las declaraciones de Lobo Sosa, las hijas de Fabio han estado bajo su cuidado económico desde que agentes de la DEA detuvieron a su hijo en Haití, cuando procedía a cobrar dinero por sus nexos con el narcotráfico.
El hijo de Pepe Lobo cambió su testimonio inicial, donde aseguraba que su padre no había recibido dinero y que lo había aconsejado. El hijo del exgobernante nacionalista es considerado un testigo estrella por la Fiscalía que busca una cadena perpetua en contra de Hernández.