AP.- Los ministros de Finanzas europeos instaron a la Unión Europea a imponer un impuesto extraordinario a los beneficios energéticos en el bloque.
Lo anterior, debido a la preocupación por el alza del precio del petróleo y el gas, impulsada por la guerra con Irán, avive la inflación y suponga una carga para los hogares.
El ministro español de Economía, Carlos Cuerpo, manifestó el sábado que sus homólogos de Alemania, Italia, Portugal y Austria habían firmado una carta dirigida a la Comisión Europea en la que mencionan las “distorsiones del mercado” causadas por el aumento de los precios.
“El conflicto en Oriente Medio ha provocado un aumento de los precios del petróleo, lo que supone una carga significativa para la economía europea y para los ciudadanos europeos”, indicó la misiva, fechada el viernes y hecha pública por Cuerpo en una publicación online.
Una distribución justa
“Es importante garantizar que esta carga se distribuya de manera justa”, añadía el texto.
Europa depende en gran medida del petróleo y el gas importados, lo que hace que sea vulnerable a las crisis externas. En 2022, las turbulencias en los mercados energéticos tras la invasión a gran escala de Rusia a Ucrania elevó la inflación a cifras de dos dígitos en muchos países europeos.
En aquel momento, la Unión Europea impuso una “contribución solidaria” que incluía topes a los beneficios energéticos extraordinarios.
“Dadas las actuales distorsiones del mercado y las restricciones fiscales, la Comisión Europea debería desarrollar con rapidez un instrumento de contribución similar en toda la Unión Europea”, indica la carta.
“También enviaría un mensaje claro de que quienes se benefician de las consecuencias de la guerra deben aportar su parte para aliviar la carga sobre la población en general”.
Impulsada en gran medida por el aumento del precio del petróleo, la tasa de inflación anual en los 21 países que usan el euro como moneda subió al 2,5% en marzo, desde el 1,9% en febrero.
Irán ha bloqueado la mayor parte del tráfico de petroleros a través del estrecho de Ormuz, una vía marítima clave por la que pasa alrededor del 20% del petróleo y el gas mundiales, en una medida que amenaza con tensionar los mercados de combustibles durante meses.
El comisario de Energía de la Unión Europea, Dan Jorgensen, advirtió esta semana que la disrupción causada por el cierre significa que es poco probable que los precios de los combustibles “vuelvan a la normalidad en un futuro próximo”.
Liberación récord de petróleo ante cierre del Estrecho de Ormuz
La Agencia Internacional de Energía (IEA) anunció hace unas semanas que liberaría 400 millones de barriles de petróleo de sus reservas de emergencia.
Esto representa la mayor liberación coordinada en la historia del organismo internacional. Ahora con los problemas energéticos a nivel internacional sus consecuencias serían mayores.
La decisión se produce en medio del cierre efectivo del Estrecho de Ormuz, una vía marítima clave para el comercio energético mundial. Esta vía se ve afectada por la guerra que involucra a Irán. Por ese corredor transita normalmente cerca de una quinta parte del suministro global de petróleo.
Durante una conferencia de prensa, el director ejecutivo de la agencia, Fatih Birol, explicó que la medida busca garantizar la seguridad energética y estabilizar los mercados ante la interrupción del flujo de crudo. Además, según señaló, el aumento de oferta permitirá compensar parcialmente la pérdida de suministro provocada por el cierre del paso marítimo.
La IEA cuenta con reservas de aproximadamente 1.200 millones de barriles de petróleo almacenados por sus países miembros. La última liberación coordinada ocurrió en 2022 tras la invasión rusa de Ucrania en 2022. En ese entonces se colocaron cerca de 200 millones de barriles en el mercado. Acciones similares también se realizaron en 2011, 2005 y 1991.
El organismo indicó que el petróleo será liberado de manera gradual y que el tiempo exacto para su llegada a los mercados dependerá de las condiciones y decisiones de cada país miembro.