El piloto fuera de servicio de Alaska Airlines, que enfrenta acusaciones por intentar apagar el motor de un avión en pleno vuelo, le comunicó a la policía que creía que estaba inmerso en un sueño y que había consumido “hongos mágicos” dos días antes del incidente, según indican los archivos judiciales estatales.
Según una declaración jurada presentada por los fiscales, Joseph Emerson admitió haber ingerido “hongos mágicos” 48 horas antes del incidente en el avión. También declaró a los investigadores que había permanecido despierto durante las últimas 40 horas, según consta en otro documento judicial federal.
De acuerdo con los registros de la corte estatal, Emerson explicó a la policía que creía estar sumido en un sueño y que manipular las manijas de un sistema de extinción de incendios, destinado a apagar los motores del avión, lo ayudaría a “despertar”.
En este sentido, Emerson reiteró su intención de tratar de despertar, afirmando que no percibía la situación como “real”.
Emerson estaba ubicado en un asiento plegable, como lo permite la normativa para los pilotos fuera de servicio, cuando llegó a los controles de incendio, uno de los pilotos tomó las muñecas de Emerson y el otro piloto informó que hubo un breve forcejeo con Emerson por el control del avión antes de que Emerson se detuviera y confirmara que se encontraba bien.
El expediente judicial también indicaba que Emerson había lidiado con la depresión durante un período de seis años, y además, había experimentado recientemente la pérdida de un amigo.
Las investigaciones continúan mientras la industria de la aviación se esfuerza por entender lo que llevó a un piloto experimentado a actuar de manera tan inusual y peligrosa en pleno vuelo.