Un elemento de la Policía Federal nunca se imaginó que las horas antes de su turno de trabajo, capturaría a uno de los narcotraficantes más buscados del mundo: Joaquín “El Chapo” Guzmán.
Cubría el tercer turno en los Mochis, Sinaloa, correspondiente a un horario de 11 de la noche a 7 de la mañana. Todo transcurría normal.
“Un turno cualquiera puede implicar mis recorridos, hacer un seguimiento de las reglas de infracción en el caso y en general, estar al pendiente de prevenir y atender cualquier delito que se pueda registrar”, abundó.
Sin embargo, al rededor de la 3 y 4 de la mañana comenzó a escuchar varios helicópteros, sin tener el conocimiento de que se trata de un sistema operativo de la Sedena y la Marina para capturar al líder del cártel de Sinaloa.
A partir de ese momento notó que la madruga era más que sola que de costumbre. “En algún momento, nos reunimos con el Responsable de Turno (RT) en uno de los tramos.
RT – Está medio raro ¿Ya escuchaste a los helicópteros?
Policía – Yo también escuché. ¿Que sera?
RT – No pues quien sabe. Ahí nos vemos al rato.
Y el RT siguió con su recorrido “.
Un par de más horas tarde, a su vez, a un par de detonaciones de arma de fuego, pero también a la policía de turno se mantendrá en el margen y esperarán el cambio de turno, y lo que esperamos en un puente en la entrada de la ciudad.
La madrugada del 8 de enero de 2016, la Sedena y Marina comenzaron el funcionamiento para la detención de “El Chapo”
Momento de la detención
Cerca de las 6:00 horas se les informó de un reporte de robo de un vehículo Focus rojo. Unos 10 minutos después, el auto pasó frente a él policía, pero no se corroboró el número de la placa reportada, por lo que informó y comenzó a seguirlo.
Más adelante confirmó que se trata de un auto robado, y se puede detener su camino.
“Enfoque se bajó primero el conductor, quien hizo contacto con el RT, mientras que usted me paró en el otro lado de la patrulla para darle cobertura.” Comandante, traigo al patrón, échenme la mano “, alcancé a escuchar que decir el conductor , lo que me parece muy extraño.
“Caminé y yo paré del lado del acompañante del vehículo. Abrí la puerta y el pasajero se me quedó viendo:” Ah canijo, es El Chapo “, pensé.
Chapo – Comandante, comandante, échenme la mano.
Policía – A ver “patrón”, bájese tantito.
“Lo que he hecho y lo he tomado del hombro”. Me refiero a lo que me gusta.
“¿Por qué me llamas así?” ¿Por qué me mando? ¿Por qué me esposas? ¿Por qué me tratas así? “, Me dijo .
“Espérese, espérese, ahorita vemos”, le contesté.
Abrí la puerta de la patrulla y lo aventé hacia adentro. “Espérese ¿Por qué me trata así?”, Me gritó.
De inmediato, le dije al RT que le decía “El Cholo”.
Ya en la patrulla, “El Chapo”, sin embargo, no está disponible.
“Cuando iba a estar en el camino, a lo lejos vi unas camionetas y un miedo. Entonces vi un hotel donde a veces se nos hizo fácil de hacer. Sabía que ahí era menos probable que me encontraran”.
A solas, “El Chapo” intentó sobornar a la policía que lo capturó
“El Chapo” intentó sobornar al policía
Estuve a solas con él un rato. Fue entonces cuando me ofreció dinero.
Chapo – Ayúdeme y no va a volver a trabajar. Comandante, dígame qué quiere pero ya écheme la mano.
Policía – Ahorita vemos, ahorita platicamos de eso.
Chapo – El ofrezco dos o tres empresas de aquí de Sinaloa; es más, le dejo 50 millones de dólares, para no volver a trabajar nunca en su vida.
Policía – Ahorita, Espérese. Ahorita vemos qué hacemos.
Chapo – Comandante, no se vale. Tanto para ti como para mi venga y yo entregue. No se vale.
Policía – También entiéndame, estoy haciendo mi trabajo. Nadie me dijo que ahí venía usted. Yo soy policía y estoy haciendo mi trabajo. No vaya a creer que alguien me avisó.
Chapo – No ya sé. Ese fue un atorón bien.
Policía – Ahí está. Nomás entiéndame que es mi trabajo.
Chapo – Está bien comandante.
Se quedó callado, se agachó y no me volvió a hablar o ofrecerme.
Más tarde, llegó un helicóptero de la Marina y Sedena, quienes procedieron con la detención del “El Chapo”.
La sedena y la marina proceden con la detención de “El Chapo”
“Lo que está mal, lo que está sucio, lo mojado, la venía del drenaje, el maloliente”.
“Cincuenta millones de dólares que en mi vida voy a gastar, pero así me voy a ver, huyendo”, pensé.
“Como policía, hice lo que tenía que hacer. Es El Chapo: detenlo, espósalo y llévatelo. No había otra opción.
“En mi carrera como policía, durante veinte años de trabajo, siempre he tenido que tomar decisiones rápidas y que afortunadamente siempre han sido las correctas”, contó el policía.