Cinco de los seis policías hondureños acusados por EE.UU por suponerlos responsables de ayudar a traficar droga junto al hijo del ex presidente Lobo, Fabio Lobo, se entregaron ayer a las autoridades del país del norte.
Luego de semanas de negociaciones entre agentes de la DEA y los policías hondureños, el día de ayer a las seis am se presentaron 5 policías en la base aérea de Palmerola.
Los exagentes policiales son los subcomisionados Mario Guillermo Mejía Vargas y Carlos José Zavala, el comisario Victor Oswaldo López Flores, el subcomisario Jorge Alfredo Cruz y el inspector Juan Manuel Ávila Meza. Fue hasta las 10:27 de la mañana de ayer lunes, que los cinco señalados abordaron una aeronave con matrícula N-472JL que los llevó hasta Nueva York, para comenzar el proceso legal.

A los seis exagentes policiales, el fiscal de Nueva York, Preet Bharara, les presentó cargos por el presunto delito de conspiración para introducir cocaína a Estados Unidos, con la ayuda de Fabio Lobo, hijo del expresidente de la República, Porfirio Lobo, quien está a la espera para ser sentenciado tras declararse culpable de estos mismos delitos en el mes de mayo.
La fiscalía de Nueva York les señaló de cobrar 1.8 millones de dólares junto a Lobo, para facilitar la logística que permitiera trasladar un cargamento de drogas.
También se conoció que uno de los oficiales está siendo acusado de tráfico de armas y delitos conexos.