Ahmad al Shared, el líder de los rebeldes sirios que lograron derrocar a Bashar al Assad pidió a la comunidad internacional poner fin a las sanciones y prometió disolver los grupos armados.
Según el plan del combatiente, cada uno de los miembros que demostró fidelidad a la liberación del país serán integrados en el ejército para unificar el ministerio de Defensa de Siria.
El desafío de Ahmad al Shared no solo está enfocado en organizar el gobierno y lograr que el país se integre a la comunidad internacional, poniendo fin a décadas de sanciones económicas, sino lograr que el país polarizado tras 13 años de guerra se una y saque adelante al país.
Para ejecutar el plan, el líder de los rebeldes sirios ha sostenido reuniones con varias delegaciones de países que buscan hacer alianzas con las nuevas autoridades sirias.
Por su parte, Estados Unidos (EEUU), una de las naciones que impulsa las sanciones, ha confirmado que evaluará levantar las restricciones.
“Las sanciones nunca están pensadas para ser permanentes. Siempre imponemos sanciones para intentar inducir cambios de comportamiento, y si vemos cambios, por supuesto que estamos abiertos a levantarlas”, dijo el portavoz del Departamento de Estado, Matthew Miller.
La Unión Europea también sigue de cerca el comportamiento de los rebeldes sirios que lograron hacer caer tras 13 años a Bashar, quien huyó a Rusia tras confirmar que Damasco había sido tomado por sus enemigos.