Una estatua de Cristóbal Colón fue colocada frente a un edificio federal dentro del complejo de la Casa Blanca. Esto fue parte de una iniciativa impulsada por el gobierno de Donald Trump para redefinir la representación histórica y cultural en la capital estadounidense.
La escultura, instalada frente al Eisenhower Executive Office Building, es una réplica de una estatua original.
Esta acción forma parte de una serie de medidas orientadas a reinstalar monumentos retirados en medio de manifestaciones sociales. Dichas manifestaciones cuestionaron figuras históricas vinculadas con el colonialismo.
La reinstalación reabre el debate en Estados Unidos sobre la memoria histórica, el significado de los monumentos públicos y su relación con los movimientos sociales contemporáneos.
El análisis de ADN de Cristóbal Colón arroja un nuevo enfoque sobre su origen