La candidatura presidencial de Rixi Moncada está marcada de una amplia trayectoria en la gestión pública; su pasó por la Secretaría de Finanzas y el Consejo Nacional Electoral hicieron mella en su carrera política, la cual avanza hasta llegar a dirigir Honduras.

Rixi Moncada se consolidó como candidata del partido Libertad y Refundación (Libre) en un proceso de elecciones internas, que definió también quienes serían sus contrincantes.

Moncada ostentó en las pasadas elecciones generales como consejera del Consejo Nacional Electoral, su trabajo en el ente regulador del sufragio evitó que el Partido Nacional concretara un fraude electoral.

Además, dejó su sello en la Secretaría de Finanzas, labor que desempeñó con tanto esmero que la coloca como una de las mejores exfuncionarias.

En la recta hacia las elecciones presidenciales 2025, la candidatura de Moncada abre nuevos debates sobre la continuidad de los programas implementados por el gobierno actual, la participación femenina en la política y la reconfiguración de alianzas entre partidos tradicionales y emergentes en Honduras.

Rixi Moncada cuenta con una trayectoria sólida reconocida por su participación activa en la defensa del sistema democrático, así como por su cercanía con los sectores populares y sociales del país.

La historia de Rixi Moncada y su en la política nacional

Nacida en el departamento de Francisco Morazán, Rixi Moncada inició su carrera política como abogada e integrante del movimiento social.

En los últimos años, su nombre ha estado vinculado a importantes transformaciones en los procesos electorales y en la estructura del poder en Honduras, como titular de la Secretaría de Defensa.

Como parte del partido Libre, Moncada sostiene una agenda centrada en la justicia, el acceso a servicios básicos y el combate a la corrupción.

Sus propuestas de campaña incluyen la reforma del sistema judicial y el fortalecimiento de la participación ciudadana. Su postulación representa una alternativa para quienes buscan cambios profundos en Honduras.

La candidata de Libre también ocupó cargos de relevancia en instituciones estatales, como el Tribunal Superior de Cuentas y la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE), su gestión es vista como una de las mejores de esta última entidad estatal.

Observadores políticos destacan que su capacidad técnica y lealtad la han colocado como posible “heredera política”, una figura de confianza para consolidar el proyecto de transformación iniciado por la primera mujer presidenta de Honduras, Xiomara Castro.