El presidente de Rusia, Vladimir Putin, ha causado controversia internacional tras implementar que las mujeres que no quieren tener hijos acudan al psicólogo.

El formulario describe cómo realizar una prueba de detección de salud reproductivaun procedimiento voluntario que puede realizarse una vez al año.

En el documento se incluye: “¿Cuántos hijos le gustaría tener, incluyendo los que ya nacieron?

El procedimiento indica que si una mujer marca que ninguno, entonces “se recomienda que sea remitida a un psicólogo clínico”.

Diversos analistas y grupos de derechos humanos han advertido que esta narrativa podría derivar en estigmatización. Además, podría causar discriminación de las mujeres que eligen no formar familias tradicionales.

El debate no es solo local: observadores internacionales también expresan preocupación.

En 2024 el Parlamento ruso aprobó una ley que prohíbe la propaganda de la ideología ‘childfree’, que busca reconocer el derecho de las mujeres a no tener hijos.

A finales de 2025 la Justicia rusa impuso la primera multa por incitación al aborto a un hombre que no quería ser padre de gemelos por razones económicas, tal y como él mismo alegó.