El presidente de Estados Unidos (EEUU), Donald Trump, ha vuelto a ser noticia tras criticar abiertamente a la OTAN, calificando a la alianza como “cobardes”.

Trump critica a la OTAN por, según él, no asumir su responsabilidad en materia de defensa. Además, afirma que depende en exceso del apoyo estadounidense para garantizar la seguridad de Europa.

Durante su intervención, Trump cuestionó el papel de los países europeos dentro de la OTAN. Asimismo, sugirió que muchos miembros no cumplen con sus compromisos financieros. Según él, esto debilita la efectividad de la organización.

Estas declaraciones reviven el debate sobre el equilibrio de responsabilidades en materia de defensa entre Estados Unidos y sus aliados europeos.

Tensiones renovadas entre Estados Unidos y Europa 

Las palabras de Trump han provocado reacciones desde diversas capitales europeas. Allí, gobiernos y analistas consideran que este tipo de afirmaciones pueden poner en riesgo la unidad transatlántica. Además, creen que pueden debilitar la capacidad de respuesta frente a amenazas comunes.

Trump ya había manifestado anteriormente su escepticismo respecto al funcionamiento de la OTAN. Sin embargo, calificar públicamente a la alianza de “cobardes” añade una nueva dimensión al distanciamiento entre Washington y Europa.

En contexto regional, estas tensiones llegan en un momento de desafíos geopolíticos para la OTAN. En especial, ocurren ante la persistencia de conflictos en el este de Europa y las crecientes presiones diplomáticas con Rusia.

La relación transatlántica y la contribución de cada país miembro siguen siendo temas centrales en la agenda del bloque.