Durante el juicio por “dinero secreto” que enfrenta Donald Trump, los fiscales han presentado acusaciones de violación deliberada de una orden judicial de silencio impuesta por el juez que supervisa el caso, pudiendo ser declarado en desacato.

Trump se encuentra en medio de un juicio por presuntamente haber falsificado registros comerciales para comprar el silencio de la estrella porno Stormy Daniels respecto a un encuentro sexual en 2006, hecho que podría haber afectado su candidatura presidencial en 2016.

La acusación de violación de la orden de silencio se dio después de que el juez Juan Merchán interrumpiera el testimonio para celebrar una audiencia destinada a determinar si Trump debe ser declarado en desacato al tribunal por sus acciones. 

El fiscal Chris Conroy argumentó que los ataques deliberados e intencionales de Trump contra los testigos claramente violaban la orden de silencio, solicitando al juez multar al magnate inmobiliario con 1.000 dólares por cada violación.

Conroy afirmó que, aunque no están actualmente buscando imponer una pena de prisión, el tribunal debería tener en cuenta que esta medida podría ser considerada en caso de ser necesaria.

Al finalizar la audiencia, Trump, a través  de su plataforma Truth Social, se quejó de que el juez estaba limitando su derecho constitucional a la libertad de expresión, comentando: “Todo el mundo puede hablar y mentir sobre mí, pero yo no puedo defenderme”, además, acusó al tribunal de ser irregular y exigió que el juez se recusara.

Los fiscales planean llamar a testigos clave, incluyendo a Stormy Daniels y al ex mediador de Trump, Michael Cohen, quien supuestamente organizó el pago de 130.000 dólares para asegurar el silencio de la actriz de cine para adultos. Trump ha denunciado repetidamente el caso como una “caza de brujas” destinada a perjudicarlo políticamente.

Un hombre se prendió fuego frente al Tribunal donde Trump es juzgado en Manhattan