La Unión Europea lamentó hoy el asesinato de la líder indígena hondureña Berta Cáceres y pidió al Gobierno de Honduras que persiga y juzgue a los responsables del crimen.

“Lamentamos profundamente la muerte de la Defensora de los Derechos Humanos Berta Cáceres”, manifestó en un comunicado la delegación de la Unión Europea en Honduras y las embajadas de sus estados miembros.

 Cáceres, 45 años, fue asesinada este jueves en su casa en la ciudad de La Esperanza, departamento occidental de Intibucá, al parecer por dos hombres que portaban armas de fuego e ingresaron por la fuerza a su vivienda, según la información preliminar que ha trascendido.

La Unión Europea instó al poder Judicial de Honduras a “desplegar todos los esfuerzos posibles para rápidamente arrojar luz sobre este suceso y enjuiciar a sus autores”.

Además reafirmó “su firme compromiso con los Derechos Humanos y a la protección de los que les defienden”.

El cadáver de Cáceres, madre de cuatro hijos, fue trasladado hoy en un helicóptero a la morgue de Tegucigalpa, donde se mantienen apostados decenas de activistas y defensores de derechos humanos, para la realización de la autopsia.

Cáceres fue confundadora en 1993, junto con su exmarido Salvador Zúniga, del Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras (COPINH), que representa a unas 300.000 personas de las siete etnias hondureñas.

Como dirigente ambientalista y de derechos humanos, Cáceres también fue conocida a nivel internacional, incluso recibió en 2015 reconocimientos como el Premio Medioambiental Goldman.

Cáceres también fue recibida el año pasado en El Vaticano por el papa Francisco, a quien le expuso sobre la situación de los indígenas hondureños y la realidad de su país, según dijo hoy a periodistas su madre, llamada igual que la activista. ACAN-EFE